Arriba, aspecto actual de las colas de La Colada con la vieja carretera visible; debajo, una toma desde el mismo punto en el verano de 2022, con la vía aún inundada.
Medio Ambiente
La Colada se resiente del bombeo para consumo y baja del 60% de capacidad
Antes del trasvase hacia la potabilizadora de Sierra Boyera, que comenzó en marzo de este año, el pantano rondaba el 70 por ciento de su capacidad
La presa de La Colada, uno de los pocos embalses de la provincia que resistía a la sequía con un volumen alto de agua almacenada, ya está empezando a notar los efectos del bombeo extraordinario hacia Sierra Boyera, donde se encuentra la planta potabilizadora que surte a casi todos los municipios del norte cordobés.
El pantano, ubicado en la comarca de Los Pedroches principalmente en el término municipal de El Viso, es uno de los pocos del país que no aparece reflejado en el Boletín Hidrológico Semanal que ofrece información detallada sobre el agua embalsada en toda España. Puede que se deba a que no está conectado a la red de abastecimiento, a pesar de que fue construido hace 15 años precisamente para eso.
La empresa pública Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), encargada de la gestión del pantano de La Colada, ha información a La Voz de Córdoba acerca de su situación actual: alberga un 59,1 por ciento de su capacidad máxima, estimada en 58 hectómetros cúbicos. El año pasado en estas fechas se encontraba en torno al 70 por ciento y se mantuvo en niveles similares hasta la primavera de este año. La pérdida de agua, que puede apreciarse ya a simple vista, no se debe a la sequía, sino a su conexión provisional con Sierra Boyera, a los pies de Peñarroya-Pueblonuevo y a más de 40 kilómetros de distancia.
El trasvase La Colada-Sierra Boyera entró en funcionamiento en marzo de este año con tres bombas flotantes de alta capacidad. Desde entonces, si bien con bastantes problemas técnicos que han provocado cortes en el suministro, ha estado abastecimiento a la única gran potabilizadora del norte cordobés (existe otra en Puente Nuevo pero es muy pequeña y sólo da servicio a dos pueblos).
Pérdidas de agua
Además del bombeo, hay otros modos de que un pantano pierda agua. De La Colada se han estado surtiendo camiones cisterna contratados por los ganaderos de la zona para dar de beber a los animales en plena sequía, a un ritmo de 30.000 litros como mucho por cada viaje y una jornada entera de bombeo y transporte. Otra vía de salida es la evaporación natural, que tampoco alcanza valores tan elevados como los del consumo.
La Colada lleva en funcionamiento desde hace 15 años pero nunca ha servido para el abastecimiento humano porque jamás se conectó a la red. Sólo la instalación de las bombas provisionales en superficie ha permitido ese uso, y justo desde entonces se ha empezado a notar la bajada en el nivel de la lámina de agua. De hecho, ya pueden verse estructuras que habían quedado inundadas, como la antigua carretera entre El Viso e Hinojosa del Duque.
Quejas vecinales
La situación ha provocado ya la alarma vecinal. La nueva plataforma ciudadana Unidos por el Agua ha mostrado en un comunicado su «preocupación por la situación actual del pantano de la Colada, ya que ante el ritmo con el que está bajando el nivel del agua y la escasez de lluvias puede durar meses y en un breve periodo de tiempo nos podemos quedar sin el agua no potable que nos están suministrando. Es decir, que las casas de más de 80.000 habitantes se quedarían sin una gota de agua. Por lo que si no queremos padecer este desastre necesitamos una actuación rápida y eficaz de las autoridades. No queremos precarias soluciones que en principio son provisionales y con el paso del tiempo se convierten en definitivas».
La plataforma muestra como ejemplo la aparición de la antigua carretera que quedó cubierta totalmente por las aguas del pantano de la Colada. «En menos de 15 días esta carretera podrá volver a ser cruzada entera, lo que demuestra que a no ser que se actúe rápido este embalse tiene los días contados», indica el colectivo.