Vista aérea de la zona en la que se pretende ubicar el parking en el distrito de Retiro
La Justicia obliga al Ayuntamiento de Madrid a reexaminar la licencia de un parking privado en Retiro
El punto de mayor malestar llegó en marzo de 2024, cuando la policía impidió a los promotores transportar una máquina pesada al lugar de la obra
Los vecinos de las calles Abtao y Cavanilles, ubicadas en el distrito de Retiro, no han dejado de batallar durante años con una clara misión: frenar la construcción de un parking privado de cuatro pisos y 218 plazas. La obra está siendo llevada a cabo por una promotora inmobiliaria en un solar de la zona desde hace años, pero, tras varios meses de idas y venidas, todavía no está claro qué ocurrirá con la construcción.
Todo se remonta a 2023, momento en el que el Ayuntamiento de Madrid concedió la licencia de obras. La parcela en cuestión es propiedad de Grupanxon, una empresa con sede en Madrid que adquirió el solar en 2016, mientras que la financiación del proyecto se obtuvo gracias a Urbanitae, una plataforma de crowdfunding inmobiliario. De este modo, una vez se obtuvo la luz verde del Consistorio en todos los ámbitos, el proyecto comenzó a andar.
El inicio de las polémicas
Sin embargo, los trabajos tardaron poco en causar polémica y malestar. Y es que los vecinos se quejaron rápidamente del ruido causado, así como también de los cortes de tráfico, la entrada y salida de camiones y, también, de cómo la obra ha sido intermitente desde que arrancó.
El punto de mayor malestar llegó en marzo de 2024, cuando la policía impidió a los promotores transportar una máquina pesada al lugar de la obra, pese a que la operación estaba autorizada en un principio por el Ayuntamiento. El objetivo de los responsables era meter el gran aparato por encima de un bloque de viviendas, pero el lógico miedo de los vecinos detuvo la maniobra. Además, posteriormente se descubrió que la empresa carecía de la licencia para transportar dicha maquinaria sobre los edificios.
Revisión de la licencia
La situación cambió radicalmente cuando hace años el Ayuntamiento permitió parar los trabajos para examinar la licencia de la obra. En este sentido, el propio organismo municipal comprobó si se cumplían los requisitos para la licencia y concluyó que no haría una revisión de oficio.
Por su parte, los vecinos acudieron a los tribunales y, ahora, el juez ha admitido parcialmente el recurso presentado por la comunidad de propietarios de Abtao 25,según ha avanzado este jueves el diario El País. Así las cosas, el argumento se concentra en la contradicción del Consistorio madrileño, que en un primer lugar concedió la licencia para, más adelante, aceptar la revisión de la misma.
Además, el juez también puso el foco en uno de los puntos más polémicos de toda la operación. En concreto, la mirada está puesta sobre la falta de paso por una de las supuestas salidas del parking, hacia la calle de Cavanilles, ya que la justicia ha concluido que ese paso no existe en la práctica, ya que está cerrado y nunca se ha utilizado. De este modo, el proyecto podría resultar inviable y los vecinos ya celebran la resolución tomada, en la que se han parado las obras. Sin embargo, está por ver qué más capítulos deja la construcción de este parking, que ya parece interminable.