La consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno del País Vasco, María Ubarretxena
El Gobierno vasco presiona a Sánchez y dice que las transferencias «no van bien»: «Tenemos que acelerar»
El Ejecutivo autonómico ha lamentado que en las últimas reuniones han recibido «un no rotundo» y «tampoco hubo por la otra parte ninguna contrapropuesta»
La consejera de Gobernanza, Administración Digital y Autogobierno y portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena, ha presionado al Ejecutivo de Pedro Sánchez y ha dicho que las negociaciones para las nuevas transferencias «no van bien» y han recibido «un no rotundo» por parte del Gobierno central a sus propuestas «trabajadas, razonables y bien pensadas». De esta forma, ha pedido al gabinete de Sánchez que «se siente a negociar y negocie».
En una entrevista a Radio Vitoria, recogida por Europa Press, Ubarretxena ha reconocido que las negociaciones sobre las nuevas transferencias, entre las que se incluye la Seguridad Social, tal y como reconoció la semana pasada el Lehendakari, Imanol Pradales, «no van bien» y «no ha habido avances».
Según las explicado, las últimas reuniones que han mantenido en Madrid no ha ido como esperaban. «Ya sabemos que son materias difíciles, pero también hemos conseguido cerrar acuerdos en materias difíciles como ha podido ser en materia aeroportuaria o también en materias de seguridad social como las prestaciones no contributivas o las contributivas de desempleo del SEPE», ha dicho.
Ubarretxena ha señalado que «ya habíamos avanzado en esas transferencias que se dicen a sí mismas difíciles y que es verdad que son complicadas, pero ya habíamos ido dando pasos» y ha destacado que la parte vasca ha ido a las reuniones, «como siempre, con muchísimas propuestas muy trabajadas, porque somos gente seria, que nos gusta hacer el trabajo bien hecho e ir con alternativas y propuestas razonables, bien pensadas y bien analizadas».
Sin embargo, ha lamentado que en las últimas reuniones han recibido «un no rotundo» y «tampoco hubo por la otra parte ninguna contrapropuesta» a las propuestas del Gobierno vasco, cuando «una negociación trata de eso: yo pongo algo sobre la mesa, si la otra parte no lo ve pues que ponga otra cosa o que haga las modificaciones pertinentes y vamos a seguir hablando».
En esa línea, ha advertido que «si nos plantamos con un no a todo y no ofrezco alternativas eso, al final, es un frontón, no es una negociación». «Nosotros queremos que se negocie como se ha negociado hasta ahora», ha dicho, para apuntar quedan «muy pocas semanas, muy pocos días para la bilateral que se debe de celebrar a finales de este mes», por lo que ha advertido que «tenemos que acelerar» y ha pedido a la otra parte que «emprendan esa fase negociadora, que no sea el no a todo, sino que se aporten posibilidades, soluciones y propuestas encima de la mesa que se puedan analizar».
Tras asegurar que en el Gobierno central se encuentran tanto un muro 'técnico' como 'político', ha reconocido que «la complejidad técnica siempre está ahí», pero ha afirmado que «con voluntad política y el trabajo de los técnicos y de los equipos esas dificultades técnicas siempre se pueden solventar y así lo han demostrado los acuerdos que hemos conseguido hasta ahora».
«Llevamos 40 años negociando el Estatuto de Gernika un montón de materias ya negociadas. Esta legislatura hemos logrado ya 12 transferencias y hemos conseguido materias difíciles y de calado», ha destacado, para señalar que, «al principio y en muchas negociaciones, cuando empezamos siempre es no, porque la ley no deja, porque hay dificultades técnicas, siempre se ponen los mismos obstáculos, pero luego vemos que se pueden salvar si realmente hay voluntad política».