Las casas con cocinas reducidas, invisibles o integradas son tendencia
Por qué las casas de hoy en día no tienen cocina
Una nueva tendencia reduce al máximo el estilo y el espacio consagrado a la gastronomía casera
La nueva tendencia decorativa de las casas «sin» cocina son proyectos principalmente en el centro de algunas ciudades importantes y en segundas residencias. Pero ¿en qué consiste? Veamos.
Las casas con cocinas reducidas, invisibles o integradas en armarios y espacios poco visibles se han convertido en un tema novedoso en occidente. Por el contrario, en los países asiáticos, y principalmente en Hong-Kong, Singapur o Tailandia, hace décadas que los habitantes comen fuera, a menudo en los puestos callejeros y en los restaurantes típicos, maravillosos y preparados para dar alimento a una población que llega a casa solo a cenar. En estos casos se cena lo justo con tres o cuatro artilugios de cocina que simplifican todo.
La cuestión comenzó en Tokio, Corea, Tailandia y Hong-Kong, para seguir en Singapur y Malasia. Se trataba de optimizar los preciados metros de las ciudades reduciendo la superficie dedicada a la cocina. Cuando los metros son exiguos, muy exiguos, se privilegiaba la zona de dormir y una zona de estar. Todo esto tenía solución.
Con vaporera de arroz, plancha, calentador de agua, microondas y tostadora, los modernos asiáticos de ciudad adaptaban sus espacios para dejar mayor zona para dormir, ducharse y vivir. Y es que el formato histórico de las cocinas occidentales con sus eternos muebles modulares en serie, ya no les parece tan necesario. Ni en Asia, ni ahora entre las nuevas generaciones de Occidente.
Westwing cocina
Los estudiantes, a menudo compartiendo habitaciones en un espacio común, tanto en Asia como en Europa, se han acostumbrado a comer fuera y cenar unos Noodles con agua caliente, una pizza recalentada o una tortilla de microondas de Jose Andrés. Desean utilizar pocas herramientas y limpiar lo justo. Si el bowl les sirve para cocinar y comer a la vez, tanto mejor.
Las residencias, los pisos de alquiler, el cohousing y los apartamentos para mayores, también recrean una cocina en la que se ausentan lavadoras y secadoras (como en los Estados Unidos desde hace más de 40 años) y se minimizan los quemadores. Las placas de cocina de los youtubers de cocina se convierten en una realidad. Los microondas y los calentadores de agua, solucionan la mayor parte de los platos.
Y es que estos Homes without a kitchen son ya un clásico de la actualidad, que permiten espacios multipropósito, cocinas en los salones o la habitación o cocinas armario que se sobran y se bastan. Se localiza en un lado lo operativo y se separa de la zona de comer o estar. Las neveritas o las neveras con personalidad se unen a las cafeteras eléctricas y a las vaporeras de arroz o pasta. La encimera es la mesa de comedor, el armario es donde se guardan vajilla y menaje, las estanterías alojan pequeños electrodomésticos. La encimera con inducción invisible es el sueño del minimalismo.
Si el bowl les sirve para cocinar y comer a la vez, mejor
Todo esto puede venir de las antiguas cocinas japonesas, en las que solo había un hueco con fuego, o bien de las casas de campo de España, en las que hace décadas se cocinaba en la chimenea con las trébedes. Los lavavajillas, para pocas piezas, desaparecen o se hacen pequeños. La nevera se integra en el comedor o salón. Las necesidades se reducen y muchas casas, quizás desafortunadamente, prescinden de cocina en si.
Pero la cocina, aunque cambie de formato, aunque deje de tener electrodomésticos integrados, aunque no incluya secadora o lavavajillas, puede seguir siendo un maravilloso centro de reunión y de preparación de delicias. Quizás hay que abrir el turno a pequeños electrodomésticos sobre una simple mesa o un antiguo trinchero. Quizás hay que reducir los cuatro fuegos a dos sobre una superficie sólida. Quizás, quizás, quizás, la cocina se adapte cada vez más a la vida de su usuario sin dejar su encanto y sin abandonar el centro de lo que llamamos hogar.