Berria Winebar
El winebar que rinde homenaje a la cocina norteña de Santoña en Madrid
Apuesta por la buena materia prima, combinaciones sencillas y tradicionales agradando al comensal en pases elegantes con una presentación cuidada
Berria Winebar frente a la Puerta de Alcalá para engalanar a un restaurante de decoración moderna y vanguardista con una bodega infinita con más de dos mil referencias y que apuesta por la buena materia prima, combinaciones sencillas y tradicionales agradando al comensal en pases elegantes en los que la presentación de cada plato se mima reflejando la esencia de este restaurante. Propuesta gastronómica de elaboraciones honestas en un «winebar» que toma su nombre de las playas de Santoña con un marcado acento en la idiosincrasia de la cocina norteña.
Gilda de piparras, piquillo, aceitunas y anchoas en un pase fresco y ligero que da entrada a un buen arte en la fritura con las croquetas de jamón ibérico cien por cien Joselito, cuidada textura en unas croquetas de las de antes en su punto exacto, escondiendo cremosidad y puro sabor a ibérico. Texturas suaves que continúa con la ensaladilla con bonito de Santoña, suavidad y ligereza en un pase en el que el bonito se eleva como culmen de la materia prima con suaves abrazos de aceite de oliva. Bocados de Berria creando uniones armoniosas entre el mar y la tierra, crujientes de patata chip con anchoa recubierta de velo ibérico elevando la calidad de salinidad de auténticas anchoas de Santoña con la elegancia de la grasa que da el puro sabor del ibérico. De la tierra llega la ligereza de un estupendo steak tartar de solomillo, magnífico corte con el adecuado atrevimiento picante aderezando un excelente producto.
Brioche caviar Berria
Clásicos sencillos que no bajan el listón con el pepito de solomillo de pan artesanal crujiente en un bocado suculento y sabroso. De la tierra al mar para continuar con las buenas costumbres en la fritura con un bacalao en tempura, sumergido lo justo en aceite para enaltecer el sabor. Maridando los primeros bocados nos decantamos por un Oremus Mandolás denominación de origen Tokaj de 2019 con raíces en Hungría, bodega perteneciente a Tempos de Vega Sicilia. Brindando un blanco seco que se enaltece por sus aromas florales y frescos con una estructura torneada por su larga crianza. Crianza en barrica de roble y en acero inoxidable en un blanco de textura untuosa y bien equilibrado con acidez viva y recuerdos de albaricoque para aportar dinamismo y elegancia. Excelente inicio de este «Winebar» para encumbrar un bocado de dioses con un brioche de auténtico lujo destacando por sus matices esponjosos y recién horneados para subir hacia una papada ibérica repleta de sabor y culminar en un cielo de caviar. Auténtico bocado premium que será inolvidable para el comensal, fiel emblema de la cocina de Berria, sencillez y elegancia, materia prima y combinaciones armoniosas para hacer del producto un lujo.
Pepito Berria
La playa de Berria se convierte en paraíso con unas excelentes anchoas de Santoña especial mariposa bañadas en aceite de oliva, bocados que impresionan por su tamaño, por la calidad de la materia prima y por una elegante salinidad. Pases de puro producto buscando lo mejor de cada región con unos insuperables espárragos de navarra, esencia de frescor regada con aceite de oliva. Continuidad en el homenaje a la huerta con un tomate ensalzando el sabor y elevando la calidad con láminas de bonito. Tablas de ibéricos y de quesos sin más acompañamientos porque la buena materia prima no la necesita para enaltecer el placer en cada bocado. Entrantes que continuamos regando con un crianza de Rioja, un Valdelacierva de 2020, en la mirada una capa alta de picota con tonalidad casi violácea, en nariz matices frescos con predominio de frutas rojas y azules, en boca de taninos suaves y redondeados para favorecer un excelente equilibrio.
Huevos con jamón Berria
Los huevos de Berria apuestan por recetas tradicionales con clásicos del norte como la suculenta tortilla de bacalao o pases de toda la vida que en este «winebar» se recubren de buen producto para incrementar el disfrute, imprescindibles los huevos fritos sobre una alfombra de patatas fritas para culminar en jamón ibérico Joselito o en una sabrosa txistorra. Vanguardia en la decoración y tradición en los pases para una cocina sin estridencias ni aderezos innecesarios, cuando se tiene buen producto sólo hay que tener el arte de saber tratar la materia prima. Tradición para enlazar con un Ribera de 2019 con un tinto de Bodegas Gormaz, «12 Linajes» crianza para un color de rojo cereza que da indicios sobre su juventud y frescura. Tonos intensos para una experiencia sensorial rica y compleja, carga aromática de notas especiadas y ahumadas, reminiscencias de frutas confitadas para un gusto persistente de fruta madura con toques tostados que gracias a los taninos domados proporcionan una estructura sólida.
Tartar de atún
Entre los pases principales encontramos la calidad de un solomillo a la parrilla, la originalidad del pichón wellington o los tonos sabrosos de las albóndigas con salsa de cocido con acompañamientos de patatas fritas y pimientos de piquillo para rebañar el plato. De la mar la contundencia de un atún con pisto para dar buena cuenta del pan de Berria o la elegancia de un magnífico tartar de atún rojo sobre un mar de tomate y aceite de alberquina. Finales de dulzura con postres artesanos a través de la tarta de queso o de sabores que se derriten con el coulant de chocolate. Sencillez y clasicismo en un «winebar» de ambiente vanguardista que con un precio en torno a cien euros por persona, despliega los encantos de una bodega infinita en el corazón de la Puerta de Alcalá.