Restaurante Trigo, en Valladolid
El chef judicial
El restaurante con una estrella Michelin que reina en el Patio Herreriano de Valladolid
Sabor y textura en la obra del chef Víctor Muñoz, espacio gastronómico de notas modernas
Trigo como tributo a los paladares y a la memoria culinaria de Castilla León, una estrella michelín que reina con voz propia en el Patio Herreriano en el número seis de la calle Jorge Guillén de Valladolid para combinar tradición y vanguardia, excelente producto y uniones gastronómicas innovadoras. Sabor y textura en la obra del chef Víctor Muñoz, espacio gastronómico de notas modernas, escenario en el que la jefa de sala y sumiller Noemí Martínez despliega la chispa y simpatía que con una magnífica bodega hará las delicias de los comensales. Aires modernos y desenfadados para ofrecer una nueva perspectiva del producto y de las tradiciones castellano leonesas. Un restaurante para perderse en conversaciones infinitas en un entorno agradable, para dejarse llevar por la gastronomía y por el vino, propiciando que el tiempo se pare y que por unas horas podamos andar como Robert Redford y Jane Fonda… Descalzos en el parque.
Estética y calidad con dos opciones de menú, Festival y Homenaje que comienza con una rueda de aperitivos con juegos de patata y trucha, crujientes de coco y caviar, micuit de pato con frutos rojos en varias texturas, perlas de grosella e infusión de frambuesa y vinagre de romero, con virutas de sal negra. Cóctel de bienvenida con aires refrescantes en el que se recrea con la destacada presencia de la hierbabuena, tartar de atún rojo e infinitos pecados de placer con el pan artesanal para fundirlo con bocados de mantequilla y aceite de oliva, en forma de esfera para provocar explosiones de placer culinario en boca.
Propuesta dinámica en la cocina y en la bodega que ofrece un elenco de vinos que destacan por su riqueza y variedad, haciendo un recorrido desde los generosos hasta la vinoteca internacional con especial presencia como no podía ser de otra forma de los vinos de Ribera del Duero y de los vinos de Toro. Propuesta enológica que comienza con un Flor de Pingus de 2022, codiciada joya de la bodega Dominio de Pingus, color cereza intenso, nariz fina y perfumada con dominio de aromas de fruta roja y negra con notas de hierbas secas, en boca paso sedoso con taninos crujientes de terciopelo y final mineral y elegante. Vanguardia y calidez castellano leonesa que continúa con un consomé Thai con fideo vegetal y tendón para imprimir notas ibéricas a un caldo que reconforta proclamando que en la vanguardia también habitan aires hogareños.
Aperitivos de Trigo
Carta de temporada que juega con la materia prima de calidad, atrevimiento culinario en uniones gastronómicas que destacan por su armonía y la belleza de sus presentaciones. La huerta nos llega con una base de calcots a la brasa, bañados en romescu y ajoblanco, suavidad en el paladar y sabor en un ajoblanco casero. Belleza visual en un pase con aires de postre a la vista y con notas ahumadas en el gusto, elegancia y armonía culinaria en cada bocado. Innovación con un «arroz ibérico» en forma de tartaleta, sorprendiendo al comensal por su presentación y encandilando en el gusto. Materializando el sueño del chef Víctor Muñoz, quien marca sus raíces en dos templos como el Racó de Can Fabes en Barcelona y el mítico Sant Celoni de Oscar Velasco y Abel Valverde, basado en una carta viva y contemporánea que se abastece de la variada despensa de Castilla y León y de excelentes productos de temporada.
Arroz ibérico del restaurante Trigo
El mar se abre paso en Trigo con una excelente merluza marcada al horno con verduras. Pura delicadeza en sus texturas, elegancia en cada bocado y plena suavidad culinaria fruto de una cocina que simboliza la armonía y reivindica en trato a una materia prima de calidad. Pasión por los fogones en un restaurante con diez años de vida que moderniza la tradición culinaria de Valladolid con pleno respeto al producto, encumbrando joyas de vieiras en tartar, uniendo placeres para el gusto y finura en sus texturas. Tratar al producto con mimo, seleccionando la mejor materia prima encumbrando una cocina que por momentos tiene reminiscencias culinarias francesas. Pases que no desentonan y armonizan cada uno de los bocados.
Merluza de Trigo
Romanticismo culinario que pierde su mirada en la nobleza y belleza de las miradas de Ribera para brindar conversaciones infinitas que nos llevan hasta los dominios de Toro, con otra joya de las bodegas de Vega Sicilia. En esta ocasión un Pintia de 2020, balance elegante, fresco y sedoso en un tinto exuberante y potente con excelente evolución en copa y largo final. De color cereza oscuro, nariz franca y expresiva, dominado los aromas a fruta negra con matices tostados y recuerdos de cacao fino, en boca tonos sabrosos y tostados con taninos maduros y un fino amargor. Excelente tinto de Toro que marida un imperial jabalí con apionabo y castañas, perfecto homenaje culinario a la caza, materia prima que se encumbra por la elegancia de sus lomos, pura mantequilla en el corte, cuidadas texturas e intensidad en el paladar.
Selección de quesos
Una propuesta de menú que va creciendo con cada uno de los pases culminando en una selección de quesos de Castilla León, excelente escenario para pasar de confidencias a sueños de la infancia en los que se juega con postres de maíz llevándonos al puro sabor de palomitas con presentaciones de vanguardia, a uniones de cítricos y a juegos de chocolate y plátano con cacahuetes. Trigo se erige en el referente de modernidad culinaria en Valladolid, con un precio en torno a 100 euros por persona, marca un canto de altura en la gastronomía, escribiendo tu nombre en el viento de Castilla.