La ciudad más alta del mundo, a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.
La increíble ciudad más alta del mundo, a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar
Es sin duda uno de los asentamientos más extremos del planeta, si no el que más. ¿Por qué está ubicado a semejante altura, a todas luces inhóspita? Una palabra tiene la respuesta: oro
Dicen los expertos que el llamado mal de altura o mal agudo de montaña se empieza a experimentar generalmente a partir de los 2.500 metros sobre el nivel del mar, con una disminución de la saturación en sangre, y los síntomas suelen aparecer entre 6 y 12 horas después de llegar a esa altitud en forma de dolor de cabeza, fatiga o mareos. A partir de 3.000 metros el riesgo y la gravedad de los síntomas aumentan significativamente.
La Rinconada está considerada la ciudad permanente más alta del planeta, un lugar tan extremo como fascinante
Por eso, vivir a más de 5.000 metros de altura parece algo imposible. Sin embargo, en el extremo sur de Perú, encaramada en la cordillera de los Andes y rodeada de glaciares, existe una ciudad donde la vida transcurre en condiciones que desafían cualquier lógica geográfica. Se llama La Rinconada y está considerada la ciudad permanente más alta del planeta, un lugar tan extremo como fascinante, tan duro como único.
El imán del oro
Mineros de oro en La Rinconada
Llegar hasta allí ya es toda una aventura. El camino asciende entre montañas nevadas, donde el oxígeno escasea y cada paso se vuelve más lento. La Rinconada aparece entonces como una mancha sobre la roca gris. ¿Y por qué se ha levantado un asentamiento permanente a esta altitud? Una solo palabra tiene la respuesta: oro. Este metal preciado ha sido el imán de este lugar desde mediados del siglo XX. Miles de trabajadores llegaron atraídos por la posibilidad de enriquecerse, aunque en realidad la mayoría lucha por sobrevivir en un entorno implacable.
El oro ha ejercido de imán para quienes se arriesgan a vivir en unas condiciones fuera de todos los límites imaginables
La Rinconada está exactamente a 5.130 metros de altitud sobre el nivel de mar, y en esta altura el cuerpo humano se ve sometido a una presión continua. El aire contiene menos de la mitad de oxígeno que al nivel del mar y el frío no da tregua: las temperaturas nocturnas caen con frecuencia por debajo de los diez grados bajo cero. Las calles —estrechas, irregulares, siempre cubiertas de hielo o barro— reflejan la vida de una comunidad que se adapta como puede. El abastecimiento es limitado, la electricidad inestable y la recogida de residuos, un desafío permanente.
Pocos lugares de interés
La Rinconada (Perú)
Pero La Rinconada es también un lugar sorprendente. A pesar de su dureza, mantiene un ritmo propio: mercados donde comprar alimentos llegados desde Puno, pequeños comercios, escuelas, incluso celebraciones festivas que resisten al clima extremo. Su población fluctúa según el precio del oro, pero la ciudad conserva un pulso humano que la hace aún más singular.
Quien se anime a llegar hasta aquí como turista seguramente lo hará motivado por anotar en su cuaderno de viajes la conquista de la ciudad más elevada del planeta
Muy pocos viajeros llegan hasta aquí. No es un destino turístico —ni lo pretende—, pero sí un punto de interés geográfico y antropológico. Como lugares de interés cercanos están el nevado de Ananea, las propias minas de oro, la laguna Rinconada y la laguna Lunar, aunque quien se anime a llegar hasta aquí como turista seguramente lo hará motivado por anotar en su cuaderno de viajes la conquista de la ciudad más elevada del planeta.
Una ciudad sin ley
Calle de La Rinconada.
Eso sí, debe saber que no es un lugar especialmente seguro ni confortable. Porque La Rinconada es una ciudad sin ley, donde no hay policía, e insalubre, con la basura tirada por todas partes. Los pocos hoteles tienen habitaciones de una sola cama, sin calefacción ni ventanas, con baños compartidos sin duchas. La criminalidad es además muy alta, con una tasa elevada de asesinatos y desapariciones.
La criminalidad aquí es muy alta, con una tasa elevada de asesinatos y desapariciones
En un mundo donde cada vez hay menos espacios desconocidos, La Rinconada permanece como un recordatorio de hasta dónde puede llegar la capacidad de adaptación humana. Un lugar extremo, casi inaccesible, donde la vida se abre camino en condiciones que la mayoría de nosotros apenas podemos imaginar. El mejor ejemplo de cómo la fiebre del oro es capaz de llevar al ser humano a los límites más extremos.