Vista aérea de Rodez (Francia)
La catedral gótica de Europa desde cuya torre se midió el mundo y se instauró el metro como medida
Una catedral rojiza del sur de Francia guarda una historia inesperada. Desde su torre se realizaron mediciones clave en el siglo XVIII para calcular la forma de la Tierra y se definió la unidad de medida más importante: el metro
Una maravilla del gótico terminada a comienzos del siglo XVI después de 300 años de obras. Tómese su tiempo para ver el interior, magnífico, con sorprendentes vidrieras y un impresionante órgano. Lo mejor, la visita guiada que permite subir al campanario, que con 87 metros de altura sobrepasa en 20 al de Notre-Dame de París. El premio, unas vistas de 360 grados del campo de los alrededores, Aubrac y los montes de Lévézou.
La catedral de Rodez es una maravilla del gótico terminada a comienzos del siglo XVI después de 300 años de obras
Así definen desde Turismo de la región de Occitania a la catedral de Nuestra Señora de Rodez, a la que solo se puede entrar por el lateral, sin entrada que dé a la Plaza de Armas de esta localidad del departamento de Aveyron, a poco más de 300 kilómetros de la frontera con España. No tiene esa entrada porque su fachada formaba parte de las murallas de la ciudad.
Un gigante de piedra roja
Fachada de la catedral de Rodez, sin acceso a la plaza del pueblo
Pero la catedral de Notre-Dame de Rodez guarda una historia muy interesante que afecta a la vida cotidiana de prácticamente todo el mundo. Esta mole gótica construida con arenisca rojiza tiene una torre de 87 metros de altura que fue, durante el siglo XVIII, el punto más alto de toda la región. Esa altura no solo servía para estar «más cerca de Dios», sino que era perfecta como vértice geodésico.
Desde la torre de la catedral los astrónomos del XVIII debían medir la distancia exacta entre Dunkerque y Barcelona a través del meridiano de París
En 1792, en plena Revolución Francesa, los astrónomos Pierre Méchain y Jean-Baptiste Delambre recibieron uno de los encargos más ambiciosos de la historia: medir la distancia exacta entre Dunkerque y Barcelona a través del meridiano de París. El objetivo era establecer el metro, definido como la diezmillonésima parte de la distancia del Polo Norte al Ecuador.
Un reto sin tecnología moderna
Campanario de la catedral
Para ello utilizaron una red de puntos elevados repartidos por el territorio francés, y la torre de la catedral de Rodez fue uno de los vértices fundamentales. Desde allí realizaban observaciones y cálculos mediante triangulaciones con un instrumento llamado «círculo repetidor», una técnica que permitía medir grandes distancias con notable precisión en una época sin tecnología moderna. Méchain se encargó del sector sur (de Rodez a Barcelona) y Delambre del sector norte (de Dunkerque a Rodez).
Méchain vivió atormentado hasta su muerte en Castellón de la Plana (España) por un supuesto error que creía haber cometido en sus mediciones
Méchain descubrió una discrepancia de unos pocos segundos de arco entre sus medidas de latitud y las que había tomado en Barcelona, una diferencia de 3 segundos de arco (unos 100 metros aproximadamente). Ese suouesto pequeño error lo atormentó durante años, haciéndole creer que su trabajo era un fracaso. Murió en Castellón de la Plana (España) de fiebre amarilla, intentando corregir en vano lo que él creía que era un error garrafal, aunque no se había equivocado. Hoy sabemos que sus mediciones eran perfectas para los instrumentos de la época. La diferencia que él detectó no era un error humano, sino que se debía a que la Tierra no es una esfera perfecta, sino que tiene irregularidades en su gravedad y forma que la ciencia de entonces aún no comprendía del todo.
Subida guiada a la torre
Interior de la catedral Notre-Dame de Rodez
Más allá de este episodio científico, la catedral de Rodez merece la visita por sí misma. A diferencia de otras catedrales francesas más ornamentadas, su fachada presenta un aspecto más sólido y casi defensivo, adaptado al carácter del sur. El interior, amplio y luminoso, alberga capillas, retablos y elementos de distintas épocas, reflejo de una historia larga y compleja. Y hay que animarse a subir, con la compañía de un guía, los 400 escalones de la torre, un ascenso que tiene varias paradas que lo hacen más llevadero: los planetas, las campanas, las esculturas ocultas y, finalmente, el Grial. Las vistas desde arriba merecen el esfuerzo.
Destino tranquilo
Centro histórico de Rodez
Rodez es hoy una ciudad tranquila, poco masificada, con un centro histórico agradable y algunos atractivos culturales destacados, como el museo dedicado a Pierre Soulages, uno de los grandes nombres del arte contemporáneo. Situada a unas dos horas y media de Toulouse, encaja bien en una ruta por el sur de Francia o como escapada diferente para quienes buscan destinos menos conocidos, en este caso el lugar donde se intentó algo tan ambicioso como medir la Tierra desde la torre de una iglesia.