Imagen de un momento de la meditación guiada ofrecida por 'The Terminal Hub'
La necesidad de autocuidarse
Los beneficios de la meditación, una práctica que sirve de refugio rutinario a una infinidad de madres
El hábito de parar, respirar y reconectar supone una gratificación contrastada para muchas progenitoras que viven sumidas en el día a día
Ser madre es una experiencia transformadora, intensa y que –en numerosas ocasiones– puede resultar abrumadora. En medio de dudas constantes, ocupaciones de todo tipo y jornadas sin descanso, encontrar un espacio para el silencio mental no es un lujo, sino una necesidad. Lejos de ser una práctica esotérica, la meditación puede convertirse en un salvavidas para quienes sienten que desconectan de sí mismas. Por ello, añadirla como práctica diaria no solo ayuda a recuperar el equilibrio y la conexión, sino que también fortalece la calma para afrontar las tareas cotidianas.
Y es que lo que durante siglos fue una práctica espiritual de los ancestros, hoy gana respaldo científico, como muestra un reciente estudio de un grupo de investigadores del Hospital General de Massachusetts y el Centro Médico Beth Deaconess, adscritos a la Universidad de Harvard (Massachusetts, Estados Unidos), quienes han descubierto la reversión del envejecimiento cerebral en una media mínima de 6 años, de lo que se deduce –por ende– un impacto positivo de esta técnica para población de toda índole, no solo mujeres.
Las madres que meditan...
Mejoran la concentración: Poner en práctica esta herramienta hace que la capacidad de foco en las tareas mejore, tomando decisiones más acertadas.Reducen el estrés: La meditación ayuda a manejar de forma óptima situaciones como las demandas de los hijos, el trabajo y las tareas domésticas que a veces desembocan en ansiedad. Incrementan la calidad del sueño: Al reducir el estrés se hace más sencillo conciliar el sueño y disfrutar de un descanso reparador.Aumentan la paciencia y la empatía: La meditación ayuda a manejar las emociones, reducir la irritabilidad y presentar una mayor tolerancia hacia los desafíos actuales.Desarrollan la autoconciencia y la aceptación: La meditación permite observar pensamientos y sentimientos sin juzgarlos, lo que facilita la gestión de situaciones complejas.
Estos son algunos de los beneficios que explican especialistas en maternidad y asociaciones sin ánimo de lucro como 'Espacio Crianza'.
Además, desde una perspectiva prenatal, meditar prepara, a su vez, para el parto mediante la puesta en práctica de técnicas de respiración y relajación. Asimismo dota de una mayor conexión, fortaleciendo el vínculo emocional con el bebé.