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El Dalsy y el Apiretal son las medicinas pediátricas más comunesGetty Images / iStock

¿Le doy Dalsy o Apiretal? La guía definitiva para cuando tus hijos están malitos

Son los dos medicamentos pediátricos por excelencia. Sin embargo, aunque pueden ser utilizados para dolencias comunes, cada uno tiene un uso diferente y es importante no confundirlos

No hay familia con niños pequeños que no tenga en la nevera o en el botiquín un frasco de Dalsy y otro de Apiretal, o sus derivados genéricos. Ambos son, con diferencia, los medicamentos pediátricos más frecuentes y recetados para los niños, y se emplean para dolencias tan frecuentes en los pequeños como fiebres, inflamaciones de garganta, otitis o dolor articular o dental.

El problema es que, con el agobio de los llantos por la enfermedad, por desbordamiento doméstico, por dudas respecto a la edad del niño o por despiste, muchos padres no saben exactamente a cuál de ellos recurrir llegado el caso.

Y se trata de una duda que tiene mucha importancia, porque al tratarse de medicamentos pediátricos -incluso aunque no se adquieran con receta médica- deben ser escrupulosamente administrados.

Por eso, aquí va la guía definitiva para saber cuáles son las diferencias entre uno y otro, y cuándo es mejor emplear Dalsy y cuándo debes darle a tu hijo Apiretal (siempre con la supervisión del pediatra y siguiendo las instrucciones y dosis del prospecto).

Cuándo dar Apiretal

El Apiretal es paracetamol, es decir, un medicamento analgésico y antitérmico. Dicho de forma más sencilla: reduce el dolor y baja la fiebre.

Es, por lo general, la primera opción en los niños más pequeños, especialmente menores de tres meses, pero siempre con indicación médica.

Su pauta habitual en niños es de 10/15 mg por kilo de peso, cada 6-8 horas, sin superar los 60 mg/kg al día.

Suele ser tolerado sin problemas por el estómago y funciona usualmente bien para dolencias como fiebre con decaimiento, dolor de oído, molestias dentarias o el llamado «malestar postvacunal leve», es decir, la clásica «reacción» tras una vacuna como la de la gripe.

Incluso en sus versiones genéricas, el color suele ser rojizo y más bien cristalino, y como sabe cualquier adulto que haya mordido un paracetamol, su sabor es amargo.

Cuándo usar el Dalsy

El Dalsy es ibuprofeno, por lo que además de antitérmico y analgésico, es antiinflamatorio. Es decir, que reduce el dolor, baja la fiebre, y también atenúa las inflamaciones.

La Asociación Española de Pediatría lo admite a partir de los tres meses y con un peso de más de cinco kilos. La dosis orientativa es 10 mg por kilo de peso, cada seis u ocho horas, con tope de 30 mg/kg/día. Al tener componente antitérmico y analgésico, puede alternarse con el Apiretal en caso de fiebres prolongadas, pero siempre con prescripción del pediatra.

De hecho, suele aliviar mejor cuando el dolor tiene un claro componente de inflamación (por ejemplo, golpes, esguinces leves, faringitis muy inflamada o la clásica muela «latente»).

Ahora bien, como indica el propio prospecto, no es para todas las situaciones: además de las indicaciones del médico, conviene evitar ibuprofeno si hay deshidratación o vómitos persistentes, varicela, úlceras o enfermedad renal, y también en niños con asma o alergia a antiinflamatorios no esteroideos. En esos casos, el paracetamol es la alternativa prudente hasta que pueda verle el pediatra.

Como todo ibuprofeno, es mejor administrarlo con el estómago lleno. Y aunque los hay de diferentes sabores (uno más anaranjado y otro más tipo fresa), suele ser más viscoso y menos amargo que el Apiretal, lo que hace que los niños tiendan a preferirlo.

Trucos para no liarse con las dosis

Con ambos fármacos, el cómo importa tanto como el cuánto. La AEP desaconseja alternarlos de rutina (paracetamol-ibuprofeno-paracetamol…) porque aumenta el riesgo de errores y sobredosificación; y sólo tiene sentido bajo criterio médico en casos concretos.

Además, la dosificación debe calcularse siempre por kilo de peso, mejor que según la tabla orientativa por edades que incluye tanto el prospecto como la propia caja, y usando la jeringa que trae el propio envase. Además, es muy, muy importante revisar el prospecto, porque las concentraciones por miligramo cambian entre presentaciones.

Y, sobre todo, conviene apuntar hora y la cantidad para no «duplicar» sin querer, algo fácil cuando hay sueño, fiebre, prisas y ambos padres administrando la medicina indistintamente.

Cuándo no conviene administrarlos

Y ojo, porque algunas señales de gravedad o contraindicación invitan a consultar al pediatra sin demora: todo lactante menor de tres meses con fiebre, un niño que rechaza líquidos, si está muy aletargado, si tiene fiebres muy altas, si respira con dificultad, si no mejora tras 48-72 horas, si hay sarpullidos, si presenta dolor persistente pese a dos o tres tomas bien pautadas...

También, por supuesto, cuando existen enfermedades previas (hepáticas, renales, gastrointestinales) o el pequeño ya toma otros fármacos con paracetamol «oculto».

En resumen: Apiretal es el comodín para fiebre y dolor general, especialmente en peques o si hay estómago delicado. Dalsy añade antiinflamatorio y puede ser la mejor elección cuando el dolor «late» por inflamación y el niño está bien hidratado y sin contraindicaciones. Y aunque el termómetro (y la experiencia de los años) puede orientar a los padres, lo decisivo siempre, siempre, siempre es acudir al pediatra de referencia.