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La gestión del amor adolescente puede causar heridas en la familia

La gestión del amor adolescente puede causar heridas en la familiaGetty Images / iStock

¿Tu adolescente se ha enamorado por primera vez? Estos son los 5 mensajes que debes decirle

Javier Bergón, fundador de una red de centros de psicología infanto-juvenil y padre de tres hijos, explica las claves «innegociables» que deben tener en cuenta los padres ante el enamoramiento de sus hijos.

Una de las fases más turbulentas de la adolescencia es el enamoramiento. Y no sólo para el púber o la púber que se queda en el arrobo de su primer amor, sino también para los padres, que muchas veces no saben gestionar el vaivén emocional que entremezcla hormonas, idealismo romántico, cultura hipersexualizada y fisiología en plena ebullición.

Tanto puede dar de sí el primer amor de un adolescente –y, sobre todo, la gestión que se haga de ella en casa– que más allá de todo chascarrillo, puede derivar en conflictos en la familia, pérdidas de confianza e incluso causar heridas emocionales que tarden años en sanar.

Por ese motivo, gestionar bien esta etapa de la vida –que la mayoría de las veces es nueva tanto para los hijos como para los padres– es esencial, según explica para El Debate Javier Bergón, CEO y fundador de los centros de psicología infanto-juvenil Anda Conmigo, y padre de tres hijos.

Por su experiencia con los terapeutas de sus centros, Bergón señala que, cuando llega el enamoramiento, hay, al menos, «cinco mensajes clave que no debemos dejar de dar a nuestros hijos adolescentes, y que considero innegociables».

Cinco mensajes clave

Son cinco pautas que, como bromea, él mismo repite a sus hijos, «hasta que ponen los ojos en blanco, y también son los que nuestros psicólogos refuerzan constantemente en las sesiones con adolescentes».

1º) Vales por lo que eres, no por quién esté a tu lado: «Este es el más importante. Una relación puede ser algo maravilloso, pero no puede ser lo que te defina. Si necesitas estar con alguien para sentirte alguien, hay algo que trabajar antes», explica Javier Bergón.

2º) Querer bien no es controlar, ni dejarse controlar: Como apunta Bergón, es esencial que los padres recuerden a sus hijos e hijas que «revisar el móvil de tu pareja no es amor. Decidir con quién puede hablar no es protección. Y los celos no son prueba de cariño». «Necesitamos decírselo con claridad porque la cultura que consumen –canciones, series, redes sociales– muchas veces les vende justo lo contrario, como si fuera romántico», indica.

3º) Respeta tu cuerpo; tus decisiones son tuyas: «Nadie tiene derecho a presionarte para hacer nada que no quieras. Esto hay que decirlo sin eufemismos, adaptando el lenguaje a la edad, pero sin escondernos. Yo prefiero una conversación incómoda a tiempo que un problema serio cuando ya es tarde», apunta.

4º) Está bien pedir ayuda: Frente a la tentación del aislamiento, tan propia de la adolescencia, Bergón propone repetirle al adolescente que, «si algo te hace sentir mal en una relación, hablar y contarlo no es de débiles. Hablar es de valientes. Con un amigo, con un hermano, con un padre, con un profesional». De hecho, explica que entre los psicólogos infanto-juveniles, uno de los grandes trabajos de las últimas décadas es «normalizar entre los adolescentes que buscar apoyo no es un estigma, es un acto de madurez».

5º) El «No» es una palabra completa: Por último, aunque el deseo de ser parte del grupo o sentirse aceptado en la relación puede llevar a los adolescentes a aceptar, hacer o decir «sí a todo», Bergón propone enseñar a chicos y chicas a decir que «No», y a recibir un «No», sin ni siquiera tener por qué dar o reclamar más explicaciones. Un modo de aprender a marcar límites en la vida, incluso más allá del ámbito sentimental: «El 'no' es una palabra completa, para decirla y para recibirla. Porque aprender a poner límites y a respetar los límites del otro es la base de cualquier relación sana a lo largo de toda la vida», concluye.

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