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María Luisa García, notaria

El niño gitano que pregunta «¿Y la furgoneta quién se la queda?» y otras anécdotas de niños en una notaría

La notaria ciudadrealeña María Luisa García de Blas relata algunos casos reales de niños que acompañan a sus padres a los procesos notariales, y dan a la escena un componente humano y familiar tan poco frecuente como gratificante.

La presencia de niños junto a sus padres humaniza el trabajo de los adultos

La presencia de niños junto a sus padres humaniza el trabajo de los adultosGetty Images / iStock

Los niños no molestan nunca y es muy saludable que acompañen a sus padres en algunos asuntos importantes.

Por ejemplo, a veces, cuando en mi notaría veo a un niño acompañar a sus padres a firmar la hipoteca de una vivienda, pienso: «Esta hipoteca la terminará de pagar él.» Y quizá por eso muchos vienen muy atentos al proceso.

Durante mis años como notaria he vivido escenas maravillosas cuando hay niños delante.

Un día, un niño algo revoltoso decidió asumir algunas funciones: fue él quien recogió los DNI de sus padres y me los entregó, con toda solemnidad. Al terminar, dije mi habitual «Doy fe». Le pregunté si él también daba fe. Y me respondió muy serio: «No puedo, todavía no he hecho la Primera Comunión».

En otra ocasión, durante el test del acta previa de un préstamo, una niña vigilaba a sus padres como si fuera la interventora electoral del acto. Y en un momento dado, dijo: «Mamá, no copies de papá, que estoy aquí».

Muchos niños piden un folio y un bolígrafo para firmar, dibujar o hacer rayas, y así entretenerse mientras los padres terminan las gestiones. Y lo cierto es que, a veces, están más atentos a su tarea que los adultos a la lectura de la escritura.

Y nunca olvidaré a aquel niño que, en una liquidación de gananciales de una familia gitana, al terminar todo el procedimiento, preguntó con total naturalidad: «Y la furgoneta, ¿para quién va a ser?».

La presencia de los niños en un espacio típicamente adulto como una notaría, junto a sus padres, nos recuerdan algo esencial: detrás de cada escritura hay familias reales

La presencia de los niños en un espacio típicamente adulto como una notaría, junto a sus padres, nos recuerdan algo esencial: que detrás de cada escritura hay vidas reales, familias reales y decisiones que marcarán no sólo el presente de sus padres, sino también el futuro de los hijos.

Y quizá por eso, cuando los niños están presentes en los trámites de sus padres, incluso en los trámites notariales, todo adquiere un sentido aún más humano.

* María Luisa García de Blas es notaria en Ciudad Real y miembro de la asociación de Mujeres Notarias.

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