Dolly Parton y Carl Dean en una foto que compartió en Instagram
Dolly Parton y otros famosos que murieron poco después que el amor de su vida
La muerte de Dolly Parton 17 meses después que su marido recuerda otros matrimonios célebres en los que la vida del superviviente se apagó poco después de perder a su cónyuge.
La voz del country está de luto, después de que Dolly Parton haya muerto este martes a los 80 años. La célebre intérprete de éxitos inmortales como Jolene o I will always love you ha dejado un reguero de anécdotas tras una de las carreras más dilatadas de la música contemporánea: su estrecha relación con Miley Cyrus, su falta de herederos directos, sus apariciones en cine, sus orígenes en una familia muy pobre y con 11 hermanos...
Uno de los más aspectos más llamativos es que Parton ha fallecido apenas 17 meses después de perder a su marido, Carl Dean, con el que había compartido casi seis décadas de matrimonio. Algo muy poco frecuente en el mundo del espectáculo, donde la promiscuidad y el divorcio parecen la forma de vida habitual.
Dean, que siempre había preferido permanecer fuera del alcance de la fama, falleció hace menos de un año y medio, en marzo de 2025.
Después, la cantante habló en diferentes entrevistas de lo difícil que era acostumbrarse a su ausencia e incluso reconoció que, durante la enfermedad y muerte de su esposo, ella había descuidado su propia salud.
Y si la fidelidad y duración de su matrimonio los convertía en una rara avis dentro del show bussines, la cercanía de su muerte ha llevado a Parton y a Dean a formar parte de una escueta (y romántica) lista de matrimonios que han demostrado cómo en ocasiones aquello de que «no puedo vivir sin ti» es casi, casi, una afirmación literal.
Dolly Parton y Carl Dean: 17 meses
La cantante y Carl Dean se conocieron en Nashville cuando ella tenía 18 años y se dirigía a lavar su ropa en una lavandería local. Él, que trabajó siempre en el mantenimiento de carreteras, la saludó en la distancia, comenzaron una conversación y ella se enamoró del modo sincero en que la escuchaba, interesándose de verdad por cuanto le decía sobre su vida.
Se casaron dos años después, en 1966. Carl rehuyó los focos mientras Dolly se convertía en una estrella mundial. Estuvieron casados 58 años.
Tras la muerte de Dean, el año pasado, Parton, con una voz avejentada y temblorosa, le dedicó la canción If You Hadn't Been There, cuya portada los muestra a ambos en una romántica escena de juventud. En ella le expresa su amor y agradecimiento por haber sido su apoyo durante toda su vida. Un y medio después, ella ha fallecido con 80 años.
Alfredo Kraus y Rosa Ley: dos años y cinco días
Rosa Blanca Ley-Byrd murió el 5 de septiembre de 1997, víctima de un tumor cerebral. El célebre tenor canario Alfredo Kraus, uno de los mejores intérpretes líricos del siglo XX (y, probablemente, también uno de los más infravalorados) sufrió un golpe emocional del que no se repondría jamás.
Alfredo Krauss, y su esposa Rosa Blanca
Durante la enfermedad de su esposa, Krauss suspendió toda su actividad para permanecer junto a ella, y a su muerte se apartó durante meses de los escenarios. Su entorno hablaba abiertamente de que el gran tenor terminaría por «morir de pena» a causa del fallecimiento de su esposa.
La Fundación Alfredo Kraus incluso describe sus dos últimos años como una «agonía permanente» tras aquella pérdida. El tenor lo expresó con una frase estremecedora: «Pensé que ya no pintaba nada en esta vida». Sólo cinco días después de haber conmemorado los dos años de la muerte de Rosa, Krauss moría de un cáncer que casi había renunciado a tratar, el 10 de septiembre de 1999.
Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí: 19 meses
El 25 de octubre de 1956, Juan Ramón Jiménez recibió la noticia de que había ganado el Nobel de Literatura. Tres días después, el escritor español sufriría el día más triste de su vida, al morir Zenobia Camprubí, su esposa y compañera durante cuatro décadas.
Retrato de bodas de Juan Ramón Jiménez y Zenobia
La Fundación que conserva su legado relata cómo el dolor por la muerte de su mujer hizo que el poeta se encerrase en una habitación a oscuras, en la que dejó de comer, descuidó su higiene y se aisló hasta tener que ser ingresado.
Sólo un año y siete después, el célebre autor de Platero y yo moría de bronconeumonía el 29 de mayo de 1958.
George H. W. Bush y Barbara Bush: siete meses
George y Barbara Bush estuvieron casados nada menos que 73 años. Tras alumbrar juntos una de las sagas políticas más influyentes de los Estados Unidos (su hijo George W. llegaría, como su padre, a presidir la Casa Blanca durante dos mandatos), ella moriría el 17 de abril de 2018, cuando contaba 92 años.
Bárbara y George Bush, durante la toma de posesión de su hijo George W. Bush, en 2005
El expresidente, entonces ya muy frágil, permaneció a su lado y sostuvo su mano durante sus últimas horas.
George H. W. Bush murió el 30 de noviembre de aquel mismo año, a los 94. Apenas habían pasado siete meses desde la muerte de la mujer a la que conoció siendo adolescente en un baile de Navidad.
James y Audrey Callaghan: once días
El que fue primer ministro británico entre 1976 y 1979, James Callaghan, y su esposa Audrey estuvieron casados durante 67 años.
El político laborista cedería la presidencia ante su carismática rival Margaret Thatcher, pero fue la enfermedad de su esposa lo que terminó por retirarlo por completo de toda actividad pública.
A lo largo de la larga lucha de ella, él se resistió a delegar sus cuidados y, cuando tuvo que ser ingresada, James la visitaba todos los días.
James Callaghan y Audrey, en la década de 1960
Audrey murió el 15 de marzo de 2005. James falleció el día 26: sólo once días después. El diario The Guardian señaló entonces que la muerte de su esposa había parecido arrebatarle las pocas fuerzas que le quedaban, y que la rapidez con que él la siguió no había sorprendido a quienes mejor les conocían.
Todas estas historias muestran hasta qué punto el amor y la entrega pueden unir a los esposos de un modo tan íntimo y fuerte como para que la expresión «hasta que la muerte nos separe» apenas tenga tiempo para cobrar sentido.