Un bebé profundamente dormido... ¿después de haber escuchado esta melodía?
La melodía de música clásica que (dicen) deja a tu bebé dormido en 5 minutos
Miles de padres han compartido en redes cómo sus hijos se quedan dormidos tras escuchar una parte de una de las obras más conocidas de la música clásica.
Los titulares venden que «la neurociencia» y tal o cual pediatra extranjero «confirman» que escuchar una popular pieza de música clásica «baja el cortisol de los bebés en cinco minutos» y les hace dormir en un abrir y cerrar de ojos.
La realidad, sin embargo, es que tal y como hemos podido comprobar no hay ni un sólo estudio científico que respalde la afirmación.
A pesar de este «vacío científico», lo cierto es que miles de padres están publicando en redes sociales los videos de sus propios hijos cayendo rendidos mientras esa música concreta suena de fondo. Algunos, incluso dicen que han logrado dormir pronto a sus bebés por primera vez en meses.
Así, esta melodía compuesta hace tres siglos ya se ha convertido en uno de los últimos «trucos virales» para padres desesperados (especialmente, los primerizos) que necesitan descansar un par de horas seguidas.
La «pieza mágica» de Vivaldi
Quienes han hecho la prueba con sus propios hijos, ya sean padres o divulgadores, aseguran que, más allá del respaldo científico que pueda tener, el ritmo lento y la cadencia repetitiva de esta pieza sí que resultan eficaces para que los niños se relajen, hasta el punto de quedarse dormidos en pocos minutos.
Y, ¿cuál es esa música clásica, más poderosa para atraer a los niños hacia la felicidad de los padres que el mismísimo embrujo del flautista de Hamelin? Nada menos que el segundo movimiento de El invierno, de Antonio Vivaldi. Una de las partes más evocadoras de su conocidísima colección de conciertos Las cuatro estaciones.
La explicación que acompaña a muchos de esos vídeos atribuye a la pieza una capacidad para acompasar la respiración del bebé y reducir su nivel de activación. Incluso circula la afirmación de que disminuiría el cortisol.
El problema es que, hasta ahora, no existe un solo ensayo clínico publicado que haya estudiado específicamente el Largo del Concierto nº 4 en fa menor, RV 297, que es como en rigor se llama la obra.
Ahora bien. Lo que sí respaldan las investigaciones científicas es que determinados estímulos musicales sí que influyen en la relajación y en el sueño de los bebés. Algo que sirve especialmente en el caso de los niños prematuros.
Música para dormir bebés
Vayamos a las pruebas. Un ensayo clínico publicado en la prestigiosa revista Pediatrics estudió a 272 bebés prematuros de once unidades neonatales. Y en él, los investigadores compararon distintos estímulos sonoros aplicados por musicoterapeutas, que iban desde canciones de cuna elegidas por los padres, hasta sonidos que imitaban la respiración o patrones rítmicos semejantes al latido.
El resultado demostró que, en efecto, las canciones de cuna melodiosas redujeron la frecuencia cardiaca de los niños, mientras que los sonidos respiratorios produjeron cambios en sus patrones de sueño.
Algo que permitió a los autores concluir que el uso terapéutico de sonidos y canciones influía sobre las funciones cardiaca y respiratoria de los recién nacidos.
¿Funciona entonces Vivaldi?
Como se ve, la respuesta científica es, por ahora, más prudente que la de las redes –cosa nada infrecuente, por otra parte–. Y, no obstante, la evidencia de miles de padres compartiendo los videos de sus hijos cayendo dormidos al ritmo de Vivaldi anima, como mínimo, a considerarlo como una opción para los bebés con el sueño rebelde.
Entre otras cosas, porque el propio compositor italiano trató en este movimiento de evocar la calma y la serenidad de quien está junto al fuego mientras en el exterior llueve de manera apacible.
Así, si algún investigador logra probarlo de forma fehaciente, incluso cuando se pase el «boom» viral, puede que el famoso Largo del Invierno se convierta en la nueva música de fondo de muchas cunas. Y si no, como mínimo, les ayudará a educar su gusto musical en un momento de reguetones y autotune.