La princesa Victoria de Suecia
De la anorexia al desamor: las duras batallas de Victoria de Suecia
Aunque cuando nació en su destino no estaba escrito que fuera a reinar, un giro de guion lo cambió todo
Hace 46 años, un 14 de julio de 1977 venía al mundo Victoria de Suecia, la primera hija de Carlos Gustavo y Silvia, predestinada a hacer historia en su país sin saberlo. Cuando nació la Princesa aún estaba en vigor la ley sálica, que impedía reinar a las mujeres. Sin embargo, la reforma de la Constitución, que entró en vigor en 1980 con efectos retroactivos, hizo que el destino de Victoria cambiara para siempre. De esta manera, su hermano menor, Carlos Felipe, quedaría un paso más atrás en la línea de sucesión al trono.
Ese fue el inicio de un camino difícil que ha superado y ha forjado su carácter real. Cuando tuvo que combinar sus estudios con su papel institucional tuvo que enfrentarse a diversos escollos que la hicieron librar arduas batallas, también personales. La etapa escolar y académica de Victoria de Suecia no fue sencilla. A sus problemas de anorexia, enfermedad que hizo pública la casa real sueca en el año 1997, se sumó un trastorno neurológico que tenía como consecuencia el no reconocimiento del rostro propio y de ajenos ante el espejo. Además, también había que añadirle la dislexia que le obligaba a acudir media hora antes a clase, a diferencia de sus compañeros para así estar en la media del resto. A su lista de obstáculos se sumó el acoso escolar que sufrió y marcó su camino.
Con la mayoría de edad recién cumplida, Victoria de Suecia juró la constitución, algo que pronto hará la Princesa Leonor. Se diplomó en francés en la Universidad Católica de Angers, en el país galo, demostrando así su fortaleza pese a las embestidas de la vida. Sin embargo, la ansiedad hizo mella y los Reyes hicieron lo propio para ayudarla a superar todos estos problemas. Lo que hicieron fue alejarla el foco mediático, movimiento que propició que la enviaran al extranjero, concretamente hasta Connecticut, donde cursó Ciencias Políticas en la Universidad de Yale. Además, también trabajó en la ONU y en la embajada de Suecia, sin olvidar también sus prácticas con el ejército sueco.
Los Reyes, con su hija Victoria de Suecia
Como el resto de los mortales, Victoria de Suecia también sufrió en sus propias carnes lo que es el desamor. El primero fue Daniel Collet, director de cine con el que estuvo durante 8 años, pero su amor no llegó a buen puerto, entre otras cosas porque apareció en su vida en un momento convulso. Después entró a formar parte de su vida amorosa Daniel Westling, empresario del fitness y entrenador personal de la duquesa de Västergötland. El Rey de Suecia fue la primera piedra que tuvo que sortear la pareja, ya que se opuso al romance, que después acabó aceptando. Un giro de guion hizo que ambos contrajeran matrimonio el 19 de junio de 2010, en la catedral de San Nicolás de Estocolmo, ante la atenta mirada de cientos de invitados. Años después de sellar su amor por todo lo alto llegaron al mundo sus hijos: la princesa Estelle, actual duquesa de Ostergotland, en 2012 y, en 2016, Oscar, duque de Escania. Desde entonces, la calma ha llegado a la vida de la futura Reina de Suecia tras una incansable lucha en su particular carrera a fondo por ver la luz.