María del Pino Calvo-Sotelo, en un evento este año
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Quién es la segunda mujer más rica de España
Con un patrimonio de más de 3.200 millones de euros, María del Pino Calvo-Sotelo se posiciona como la segunda mujer más rica de España
Aunque su fortuna la sitúa entre las personas más acaudaladas de España, según la revista Forbes, María del Pino Calvo-Sotelo prefiere mantenerse en un perfil bajo, casi invisible, evitando titulares y cámaras. En Ferrovial, la empresa fundada por su padre y presidida actualmente por su hermano Rafael, desempeña un papel clave como segunda mayor accionista, con un 8 % de participación, asegurando así la continuidad del legado familiar en el mundo empresarial.
Pero su rol en la empresa va mucho más allá de las cifras: como presidenta de la Fundación Rafael del Pino, trabaja incansablemente en proyectos que impulsan la formación y el desarrollo de futuros líderes en España, un reflejo del compromiso social que heredó de su familia.
María del Pino
Si bien se habla mucho de su padre, Rafael del Pino, visionario empresario y fundador de Ferrovial, su madre, Ana María Calvo-Sotelo, también proviene de una familia notable en la historia reciente de España. Hermana de Leopoldo Calvo-Sotelo, quien fue presidente del gobierno español entre 1981 y 1982, Ana María aportó a la educación de sus hijos una dimensión pública y social profundamente arraigada. Este linaje familiar ha influido notablemente en María, brindándole tanto una visión empresarial como un fuerte compromiso social.
Compromiso
María del Pino no solo heredó una fortuna de su padre, sino también un profundo sentido de responsabilidad hacia la educación y el servicio a los demás. En una de sus escasas entrevistas, compartió cómo, ya cercano a los 80 años, su padre le propuso liderar la fundación que llevaba su nombre y que él había creado con tanto entusiasmo. Licenciada en Ciencias Económicas, María tenía experiencia en el mundo de la política y de las ONG, pero su regreso a España y su papel en la fundación le dieron un nuevo propósito, tanto en su vida profesional como en la personal.
Desde entonces, ha liderado la fundación con el mismo espíritu de innovación que le inculcó su padre, logrando convertirla en un referente de becas y programas de liderazgo en España.
Entre las pocas joyas sentimentales que lleva consigo, destaca un reloj Tudor, un sencillo, pero especial regalo de su padre cuando tenía apenas 17 años. Para María, este reloj, que sigue funcionando perfectamente casi 40 años después, es un símbolo de la educación austera que recibió, donde el valor residía en la durabilidad y no en el lujo. «Sigue funcionando bien después de 38 años, y eso que no es un Rolex, sino un Tudor», comentó en una entrevista con Fuera de Serie.
La familia Del Pino es numerosa, influyente y, en algunos aspectos, reservada. María, la única mujer entre cinco hermanos, juega un rol particular dentro del núcleo familiar. Se comenta que ella es quien mantiene la conexión entre sus hermanos, a pesar de sus ocupadas vidas empresariales. Este vínculo se extiende también a su vida personal, donde ha sabido combinar sus obligaciones empresariales con la gestión de su propia familia.
Rafael del Pino, en la boda de su hijo Ignacio con Pilar Montes
Casada con Clemente Cebrián, un miembro de otra reconocida familia, María y Clemente tienen tres hijos: Alberto, Miguel y Ana María. Además, su esposo tiene hijos de una relación anterior, lo que hace de su núcleo familiar uno amplio y diverso. Los hijos mayores de Clemente, Clemente y Álvaro, son los fundadores de El Ganso, una popular marca de moda española, y la pasión familiar por el negocio ha atraído también a Alberto, hijo de María, al mundo de la moda.
Boda familiar
Aunque los Del Pino llevan una vida discreta, su hija Ana María ha atraído algo de atención. En 2011, Ana María se casó con Beltrán Espinosa de los Monteros y de Simón, hermano de Iván Espinosa de los Monteros, en la Iglesia de Santa María de Caná en Pozuelo de Alarcón, Madrid. Con una sólida formación en economía y experiencia en grandes empresas, Ana María también está dejando su huella en el legado familiar: en 2022 asumió la vicepresidencia de la Fundación Rafael del Pino.
Además de su influencia en Ferrovial, María también gestiona sus inversiones personales a través de sociedades como Menosmares SL y la sicav Altais Investment, vehículos con los que administra una parte significativa de su fortuna. Estas inversiones suman activos valorados en más de 2.000 millones de euros, según datos de Vanitatis. Sin embargo, a pesar de su imperio financiero, María se mantiene fiel a un estilo de vida sencillo y reservado.
Leer y ver películas
Lejos del perfil de una empresaria de alto perfil, María del Pino lleva una vida privada rodeada de pequeñas rutinas que reflejan su personalidad reservada.
En una de las pocas ocasiones en que ha hablado sobre su vida, reveló algunos de sus hobbies: le encanta leer y compartir tiempo con sus amigas en partidos de tenis, o disfrutar de una película junto a su esposo en las noches tranquilas de su casa en Pozuelo de Alarcón, una exclusiva y discreta zona residencial de Madrid.