La Reina Letizia, en una imagen de archivo
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Así ha cambiado el barrio de Madrid en el que vivió la Reina Letizia antes de mudarse a La Zarzuela
Se mudó a la capital con su madre y sus dos hermanas por el trabajo de su padre en la empresa Estudio de Comunicación
Dentro de una vida hay muchas etapas. Doña Letizia, a sus 52 años ha vivido en varios lugares. Hasta 2004, su vida transcurría como la de cualquier persona que, sin saberlo, está a punto de protagonizar un cambio radical. Su nombre ya sonaba, pero sobre todo en el ámbito informativo. Ella estaba cómoda, presentando las noticias, lejos de los focos que poco después se concentrarían sobre ella.
Su vida dio un giro inesperado el día que, en la catedral de la Almudena de Madrid, decidió decir «sí, quiero» al entonces Príncipe Felipe. Ese sí, en ese momento exacto, cambió por completo su vida. De presentadora de informativos pasó a convertirse en noticia. Atrás quedaron su vida sencilla en la casa familiar de Rivas Vaciamadrid y su acogedor piso de soltera en Valdebernardo, lugares donde llevaba una vida común y corriente, a pesar de estar ya en los titulares.
Pero vamos a retroceder un poco antes de que la vida de la esposa de Felipe VI se convirtiera en un cuento de hadas moderno. Nacida en Oviedo, la joven asturiana se trasladó con su familia a Madrid cuando tenía solo 15 años, debido al trabajo de su padre en la empresa Estudio de Comunicación.
Fue entonces cuando ella, su madre Paloma Rocasolano y sus dos hermanas, Telma y Erika, se mudaron a Rivas Vaciamadrid, una localidad que en los años 90 estaba en pleno auge, llena de familias jóvenes que buscaban una vida más tranquila fuera del bullicio de la capital. Doña Letizia vivió su adolescencia allí, pasando sus días como estudiante en un barrio que, por entonces, era más conocido por ser económico y estar en constante expansión. Estudió en el Instituto Ramiro de Maeztu, disfrutando de una vida sencilla, alejada de la fama que más tarde alcanzaría.
Edificio en el que vivió la Reina Letizia durante años
Con el paso de los años, la Reina se enamoró, se casó, y tras su divorcio de Alonso Guerrero en 1999, decidió hacer un cambio significativo en su vida: mudarse a Valdebernardo. No solo se trataba de un cambio de barrio, sino de mudarse a un lugar más moderno, con edificios nuevos y un aire más cosmopolita, ideal para una mujer joven que empezaba a marcar su propio camino en la capital. Este barrio del distrito de Vicálvaro estaba mucho más cerca de su trabajo en Torrespaña, y su nuevo piso de soltera, de 85 metros cuadrados, con piscina y pista de tenis, representaba a la perfección su independencia. ¿Hipoteca? Como todos en su generación durante la burbuja inmobiliaria, ella no dudó en dar ese paso. Estaba en el séptimo piso de un edificio de 11 plantas en la calle Ladera de los Almendros y en el número 40.
Este barrio, en expansión desde 1995, ha crecido considerablemente en los últimos años. Actualmente, los precios de los pisos en la zona varían entre 132.000 y 692.000 euros, según los portales inmobiliarios. En 2025, el alquiler de un piso de 90 m², con dos dormitorios, dos baños, ascensor y pista de pádel, cuesta alrededor de 900 euros al mes. El edificio, construido en 2001, es relativamente moderno y ofrece una ubicación tranquila, bien conectada con el centro de la capital.
Una vecina de su bloque le contó al periodista Carlos Otero hace una década, en el portal Divinity, algunos detalles curiosos sobre la vida de Letizia en ese entonces: «Me la cruzaba en el portal. Iba con coleta y sin pintar, ¡me acuerdo cuando me contó una vez, esperando el ascensor, que se iba a ir a Irak!».
La parte trasera del edificio colinda con un conocido supermercado
Sin embargo, tras su matrimonio con Felipe VI, el piso pasó a manos de su hermana Érika, quien lo habitó hasta que, trágicamente, el 7 de febrero de 2007, fue hallada sin vida en él. Un año después, en 2008, la madre de la Princesa Leonor decidió poner el piso en venta por 230.000 euros. Los nuevos propietarios, que han preferido mantenerse en el anonimato, lo reformaron antes de mudarse.
Hoy, Valdebernardo, un barrio que en 1995 se estableció en el distrito de Vicálvaro, ha crecido con las mismas ganas que sus habitantes. Es un lugar tranquilo, con calles anchas y luminosas, donde la prisa de la ciudad parece quedar atrás tan pronto como se cruza la M-40. Aquí, el pulmón verde del barrio, el Parque Forestal, se convierte en el escenario perfecto para pasear, correr o simplemente relajarse. Desde lo alto del parque, se pueden disfrutar de unas vistas espectaculares de la Sierra de Guadarrama. Y para los amantes de la naturaleza, Faunia, a menos de dos kilómetros, ofrece la oportunidad de conocer más de 700 especies animales, llevando a los visitantes a recorrer ecosistemas tan dispares como la jungla tropical o la Antártida.