Fundado en 1910

Los Príncipes de Gales preparan su mudanza a Forest Lodge, en WindsorGTRES

La mudanza de los Príncipes de Gales a Forest Lodge, su nuevo hogar definitivo, incluso cuando lleguen a reinar

La intención del Príncipe de Gales es vivir en esta propiedad de Windsor y permanecer en ella cuando acceda al trono, lo que plantea dudas sobre la viabilidad de Buckingham o el Castillo de Windsor

una mansión georgiana de tres pisos que data de 1770 y ofrece vistas tanto a Berkshire como a Londres se convertirá en el nuevo hogar de los Príncipes de Gales, y sus tres hijos; Jorge, Carlota y Luis. La familia se mudará a Forest Lodge, una casa de ladrillo rojo con ocho habitaciones, seis baños, un salón de baile con lámparas de araña, pista de tenis, estanque privado y amplios jardines, dentro de Windsor Great Park. «Mudarse les da la oportunidad de un nuevo comienzo y un nuevo capítulo. Es una oportunidad para dejar atrás algunos de los recuerdos más infelices», asegura una fuente cercana.

La familia ha estado viviendo en Adelaide Cottage, en las inmediaciones del castillo de Windsor, desde agosto de 2022, pero después de una dura temporada marcada por el cáncer de la Princesa de Gales y la muerte de Isabel II, quieren cambiar de aires. Y la idea es establecerse a largo plazo en esta casa, a 37 kilómetros de Londres, y continuar viviendo en ella el día en que los Príncipes de Gales se conviertan en Reyes. Es comprensible que esto haya suscitado dudas sobre la viabilidad a largo plazo tanto del Palacio de Buckingham como del Castillo de Windsor, así como de otras propiedades de la Familia Real como Sandringham en Norfolk y Balmoral en las Tierras Altas de Escocia, que el Príncipe Guillermo también heredará.

La mansión de Forest Lodge, en Windsor

El Príncipe de Gales ya se ha planteado cómo remodelar la institución que algún día dirigirá y cómo asegurarse de que siga siendo relevante y «apta para el propósito en la era moderna». Su idea es que el Palacio de Buckingham se mantenga como la sede oficial de la monarquía, aunque no vaya a vivir allí. Una oficina, pero no un hogar. Carlos III, de 76 años, también ha optado por mantener su residencia en Clarence House, en Londres. Y no planea abandonarla cuando terminen las obras en Buckingham, en 2027.

El Príncipe de Gales asegura que ya que está listo para trasladar a su familia a un nuevo «hogar para siempre» en Windsor. Tanto el Príncipe Jorge, de 12 años, como la Princesa Carlota, de diez, y Luis, de siete, son felices en la escuela de Lambrook, cerca de la campiña de Berkshire.

Este verano se ha pedido a dos familias que vivían en casas cercanas que las desalojaran, según el Daily Mail. Se especula con que se les ha ofrecido una vivienda alternativa en Windsor Great Park.

Los Príncipes de Gales, con sus tres hijosGTRES

La mansión es propiedad de The Crown Estate (la colección de tierras y propiedades en el Reino Unido que pertenecen al monarca británico), y los Príncipes pagarán el alquiler a precio de mercado. Aunque está muy por encima del alcance de la mayoría de las familias, Forest Lodge no es una mansión especialmente lujosa, particularmente cuando se trata de un heredero al trono. La decisión del Príncipe de Gales de vivir allí demuestra su determinación de adoptar un estilo de vida más «familiar».

Obras de Forest Lodge

En 2001, Forest Lodge se sometió a unas profundas obras de restauración que costaron 1,5 millones de libras y se puso en el mercado de alquiler por 15.000 libras al mes. Su valor de venta alcanzaría los 16 millones de libras. Las imágenes del interior de la casa, tomadas en ese momento, mostraron mampostería original, cornisas de yeso, además de un techo de pasillo con bóveda de medio cañón. Las obras de remodelación para ajustarla a sus necesidades ya han comenzado y la familia espera mudarse a finales de año.

En Forest Lodge no habrá personal interno, sino que el servicio o la niñera tendrán sus viviendas independientes en el exterior. Tampoco dispondrán de servicio de aparcacoches. Un gesto que demuestra que, ante todo, prefieren la privacidad.