Sonsoles Ónega y su novio el financiero Juan Monte
Así nació la historia de amor de Sonsoles Ónega y el banquero «disfrutón» Juan Monte
La pareja ha disfrutado del verano entre monasterios gallegos y paseos en Sotogrande
Sonsoles Ónega ya cuenta los días para regresar a su rutina televisiva, este lunes. La periodista se pondrá de nuevo al mando de las tardes de Y ahora Sonsoles, en Antena 3, pero antes ha exprimido hasta el último minuto de sus vacaciones en dos escenarios que dicen mucho de ella. Galicia, tierra de su padre y refugio sentimental, y Sotogrande, la exclusiva urbanización gaditana donde ha paseado junto a su pareja, el financiero Juan Monte Carrasco.
La revista Lecturas publicó en exclusiva unas imágenes de la presentadora con su novio en las calles de Sotogrande, urbanización perteneciente al municipio de San Roque, en pleno Campo de Gibraltar. Sonsoles eligió para la ocasión un sencillo vestido negro de tirantes, deportivas grises con detalles rosas, gafas de sol espejadas y su inseparable cinta blanca en el pelo, mientras que Juan optó por un look sport: polo azul marino con logo de Adidas, gorra a juego, pantalón corto claro y zapatillas deportivas.
Sobre él, la presentadora se confiesa divertida: «Es un tío muy disfrutón y se ha encontrado con una tía que no tiene tiempo para disfrutar». Trabaja como director de Finanzas Corporativas de UBS España, un banco de inversión y servicios financieros de origen suizo, uno de los más grandes del mundo. Ocupa el puesto de máxima responsabilidad dentro del área de finanzas corporativas, un cargo para el que lleva preparándose toda su vida.
Lugo, la tierra de su padre
Más allá del sur, ha querido reencontrarse este verano con Galicia, la tierra natal de su padre, el comunicador Fernando Ónega, nacido en Pol (Lugo). Un lugar cargado de recuerdos de infancia y de raíces familiares. No lejos de allí visitó el monasterio de Armenteira, en Pontevedra, una joya cisterciense que compartió con sus seguidores en redes con palabras cargadas de emoción: «Para llegar tienes que subir una carretera de curvas entre bosques. Subes y subes y, de repente, aparece el monasterio. Es de piedra austera, recia, y el claustro depara la imaginación. ¡Las historias que esconderán estas paredes!»
En tierras gallegas tampoco faltaron los sabores del norte: tortilla con pimientos, percebes y largas sobremesas. «Galicia no es un mundo. Hay tantos mundos en Galicia que nunca dejas de soñarla ni de saborearla (por tierra y mar)», escribía en Instagram. Y lo hizo, además, dejándose ver en bikini, disfrutando de la calma del mar y la lectura, con esa manera poética de describir su descanso: «Descubrir el paisaje de siempre como si fuera la primera vez. Mirarlo como al novio que te sigue enamorando… así pase el tiempo. Silencio a mares. Mares de silencio. Y un libro que lo rellena.»
Pero, en medio de sus vacaciones, la amiga de la Reina Letizia, hizo un alto el 14 de agosto para un plan muy madrileño: visitar a su peluquero de confianza, Manuel Zamorano. Con él posó sonriente, orgullosa de su característico corte de pelo, y definió el momento como «un Madrid agostizo y delicioso».
Discreta en lo sentimental, apenas deja entrever detalles de su vida privada. Antes de Monte Carrasco, estuvo casada durante once años con el abogado penalista Carlos Pardo, padre de sus dos hijos. Tras su divorcio en 2020 mantuvo una breve relación con el arquitecto César Vidal, hasta que en 2023 hizo pública su historia con Juan, a quien conoció gracias a su gran amiga Alejandra Prat. «No me apetecía nada, era jueves, se acababa el programa, pero se empeñó una amiga mía, Alejandra Prat -hermana de Joaquín Prat-, 'que tienes que venir' me decía. Yo sabía que iba a conocerle pero él no. De hecho, este señor no tenía ni idea de a qué me dedicaba. Afortunadamente, no ve la tele nunca».