El diseñador Giorgio Armani durante unas vacaciones en Formentera, leyendo La República
El paraíso español del que se enamoró Armani y al que viajó sus últimos veranos
El diseñador se mantuvo fiel a sus escapada a Formentera e Ibiza
Las amigas españolas de Giorgio Armani
El Mediterráneo fue siempre su fuente de inspiración. La tauromaquia, el flamenco, los bordados de azabache, los volantes o las chaquetas toreras aparecieron reinterpretados en sus colecciones con el sello minimalista que lo distinguía. España fue para Giorgio Armani su segunda casa. En 2007 convenció a Cayetano Rivera Ordóñez para desfilar en Milán como embajador de su firma, fascinado por su porte y presencia. La relación entre ambos comenzó tiempo antes, en Valencia, cuando el italiano viajó a recibir el premio al Diseñador del Año concedido por la revista Elle. Allí pidió conocer personalmente al torero, con quien conversó sobre moda y tradición taurina.
Además de Rivera, fueron embajadores de su estética nombres como Eugenia Silva, definida por él como bella faccia, Miguel Ángel Silvestre, imagen de Armani Beauty, o actores como Jaime Lorente y Clara Galle, entre otros. La modelo resumía así lo que significaba trabajar a su lado: «Soy consciente de que él podría tener a cualquier mujer del mundo como embajadora, y a mí me ha tenido durante todas las etapas de mi vida. Y cuando pensaba que no me podía dar nada más, me ofrece el anuncio con Cate Blanchett». Sin olvidar que otra de sus musas y grandes amigas era Naty Abascal, con quien compartió una complicidad creativa y personal que se extendió a lo largo de décadas.
Cayetano Rivera y Armani
El verano de 2023, a punto de cumplir 89 años, fue visto en Ibiza y Formentera, paseando por la playa con ayuda de un asistente, pero también disfrutando del Mediterráneo a bordo de su yate Main, en el puerto de Vila. Su embarcación fue lugar de encuentro para celebridades como Kate Moss o Naomi Campbell, confirmando que había convertido incluso sus veranos en un escenario de sofisticación. Las islas baleares fueron uno de los destinos habituales de sus vacaciones.
Giorgio Armani, de vacaciones en Formentera en 2023
Nacido en Piacenza el 11 de julio de 1934, Armani creció en una Italia marcada por las privaciones de la posguerra. Su padre perdió el empleo tras ser acusado de colaborar con el régimen, y la familia atravesó años de dificultad. Aun así, Giorgio logró iniciar la carrera de Medicina gracias a una beca, aunque pronto comprendió que su destino no estaba en los hospitales. Tras tres años de estudio y el servicio militar, la llamada del universo estético fue más fuerte.
Su primer contacto con la moda llegó como escaparatista y vendedor en La Rinascente, los grandes almacenes de Milán. Allí entrenó la mirada, observando con detalle los anhelos de una sociedad que despertaba a la modernidad. En 1964 dio un paso decisivo al ingresar en el taller de Nino Cerruti, donde durante seis años absorbió la tradición de la sastrería italiana y el rigor del oficio.
Giorgio Armani, en 2018, de vacaciones en Formentera
En 1974, con 40 años, tomó la decisión más arriesgada de su vida: vendió su Volkswagen Escarabajo para financiar su propia firma. Ese mismo año presentó la prenda que marcaría su destino, el traje desestructurado, que liberaba al hombre de la rigidez clásica y ofrecía una elegancia ligera, fluida y contemporánea. A partir de entonces, el creador se convirtió en sinónimo de un nuevo canon estético, basado en líneas puras, tejidos livianos y una paleta sobria que se volvió reconocible en todo el mundo.
Su estilo no tardó en conquistar el cine y la cultura popular. Fue el modisto quien vistió a Richard Gere en American Gigolo (1980), contribuyendo a consolidar la imagen del galán moderno. En España también dejó huella: firmó el vestuario de Ana Belén en El amor perjudica seriamente la salud, de Geraldine Chaplin en La ciudad sin límites y de José Coronado en Cascabel.
Armani en la Semana de la Moda de París 2025
Su última gran aparición pública se produjo en enero de 2025, en París, durante el desfile de Giorgio Armani Privé, la línea de alta costura que fundó en 2005. Allí celebró los veinte años de esta colección rodeado de modelos, artesanos y colegas que lo ovacionaron con emoción. Fue, sin saberlo, su despedida de la pasarela, un adiós que sellaba una trayectoria irrepetible.