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Imagen de la Oreja de Van Gogh con Amaia MonteroRoig Arena

La fuente de ingresos de Amaia Montero durante sus 18 años lejos de La Oreja de Van Gogh

Un año después de la controvertida salida de Leire Martínez, el grupo se recompone con la cantante de San Sebastián

Amaia Montero está de vuelta. Tras un largo paréntesis de 18 años, la artista donostiarra regresa a La Oreja de Van Gogh como vocalista. Una vuelta anunciada la semana pasada, pero de la que se llevaba hablando desde el día en que se anunció la salida de Leire Martínez, hace un año.

Durante los once años que Amaia Montero estuvo en la banda donostiarra, desde su fundación en 1996 hasta 2007, tuvo tiempo de ingresar una cifra importante que supo invertir convenientemente por lo que pudiera pasar. Y confió en el mercado inmobiliario, comprando propiedades para generar ingresos pasivos y sacar provecho de su aumento de valor con el tiempo. En total, ha hecho tres inversiones destacadas que no solo son compras, sino jugadas maestras que muestran su astucia como empresaria.

La cantante Amaia Montero, en una imagen de 2024Gtres

En los primeros años de su carrera, Amaia Montero vio que la estabilidad financiera podía empezar cerca de su ciudad natal. Aunque nació en Irún, se decidió por San Sebastián, una de las ciudades más turísticas del País Vasco. Allí, compró en 1999 una vivienda en una buena zona, con tres habitaciones, dos baños y una terraza. Con 97 metros cuadrados, la inversión fue bastante accesible, pero hoy en día ese piso podría venderse por alrededor de 400.000 euros.

Solo un año después decidió seguir invirtiendo, esta vez con una jugada un poco más grande. Compró un terreno de 2.666 metros cuadrados justo enfrente de su piso. ¿El resultado? Un complejo deportivo que incluye una pista de tenis, piscina, frontón, vestuarios y un local social. A día de hoy, en este terreno ya no hace ninguna actividad.

En 2010, compró una propiedad en el exclusivo barrio de Salamanca en Madrid. Este piso tiene 289 metros cuadrados, cinco habitaciones y cinco baños. Desembolsó un millón de euros. Si quisiera venderlo hoy, podría obtener más del doble.