Yolanda Díaz y su hija Carmela el día que acudieron juntas al Ballet Nacional
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Yolanda Díaz defiende que el bolso de lujo de su hija es una falsificación de «mercadillo»
Mientras, el Ministerio de Industria y Turismo promueve campañas contra la piratería con el lema: «El daño de las falsificaciones es real»
La imagen de la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, suele generar atención por su estilo y por la evolución que ha experimentado en los últimos años. Hace unas semanas, la polémica giró en torno a su vestimenta –por asistir al Ballet Nacional con lencería a la vista– y a la de su hija Carmela, de 13 años, fotografiada con un bolso Tote Bag de la marca Marc Jacobs, cuyo precio oscila entre los 250 y los 500 euros según el material con el que esté fabricado la pieza.
Tras la difusión de las imágenes y los comentarios recibidos en redes sociales, Yolanda Díaz decidió responder a las críticas en el programa de Susanna Griso en Antena 3. «Si voy de Zara como hoy me critican, si voy mal vestida también… Lo que es injusto es que a las mujeres nos estén cosificando permanentemente y criticando… Si usted y yo vistiéramos de otra manera abrirían telediarios diciendo que no representamos, usted a su profesión y yo a la institución que represento», explicaba.
«Y fíjese en esta polémica. Me molesta bastante que mi hija que tiene 13 años, que me acompaña a todos los actos y lo voy a seguir haciendo, se ha visto involucrada diciendo una falsedad», defendía. A continuación alegó que el accesorio no es original, sino una falsificación. «Como saben, yo veraneo en Bayona, vamos con frecuencia a Portugal, y en este caso las primas de mi hija le regalaron un bolso que cuesta 25 euros en la feria de Vila Nova de Cerveira», explicó.
«Porque era una copia… El original costaba 500 euros…», contestó la presentadora catalana. Díaz, entonces, respondía: «Y se lo han regalado las primitas… Lo que me molesta no es lo que digan de mí. Mi hija hace ballet y ha venido siempre, este domingo no ha querido venir y decía: `No quiero porque me van a hacer fotos'».
El bolso que llevaba su hija en realidad es de un mercadillo portugués
Las declaraciones han suscitado debate, ya que el uso o la defensa de productos falsificados contrasta con las campañas oficiales del Ministerio de Industria y Turismo, liderado por Jordi Hereu, que desde hace un año promueve el consumo responsable y la compra de artículos originales. «El daño de las falsificaciones es real», señala el lema de la campaña, que advierte sobre el impacto de las falsificaciones en el empleo y el tejido empresarial.
La controversia en redes sociales se intensificó tras la publicación de las fotografías, con usuarios cuestionando el nivel de vida de la vicepresidenta y su familia. Comentarios en plataformas como X (antes Twitter) ironizaban sobre la diferencia entre el discurso político y el valor de las prendas mostradas en público.