Felipe de Marichalar, paseando por Madrid
Felipe de Marichalar, de nuevo en Madrid: look urbano y cervezas en Chamberí
El nieto del Rey Juan Carlos I reaparece tras visitarle en Galicia este fin de semana, en la primera visita después de la publicación del libro de memorias 'Reconciliación'
Sin prisas, sin protocolo y con una sonrisa. Así se ha dejado ver Felipe de Marichalar paseando tranquilamente por Chamberí un martes cualquiera. El joven, de 27 años, parece haber retomado su rutina madrileña con calma tras la expectación generada por las memorias de su abuelo, don Juan Carlos, que han vuelto a colocar a la familia en el punto de mira mediático.
Vestido con una sudadera oversize gris de Homies Marbella, vaqueros anchos estilo Y2K y una gorra azul marino de Dsquared2 con el logo «Canadian Twins», el hermano de Victoria Federica apostó por un look relajado y muy de su generación. En los pies, unas deportivas negras cómodas para moverse sin llamar demasiado la atención.
Felipe de Marichalar
Acompañado por una amiga, se dejó caer por El Doble, la clásica cervecería de la calle Ponzano, conocida por su aire castizo, sus azulejos y sus tapas de marisco. No era su primera vez: es cliente habitual y allí celebró su 26º cumpleaños. Seguro que saludó al dueño con familiaridad antes de sentarse a disfrutar de una caña bien tirada, como un madrileño más. El local, con más de 30 años de historia, es todo un clásico de la zona, famoso por sus «dobles» de cerveza y por ofrecer productos de primera calidad como mariscos, embutidos y conservas.
Su paso por la capital llega pocos días después de pasar el fin de semana en Galicia junto a su abuelo, con quien mantiene una relación muy cercana. En su libro recién publicado, don Juan Carlos habla con franqueza sobre su nieto: «El divorcio de sus padres y cierta falta de autoridad parental lo llevaron a una vida desordenada», confiesa el antiguo monarca, que incluso cuenta que Felipe VI convocó a su sobrino en Zarzuela para reprenderlo. Aun así, añade con orgullo: «Es uno de mis mayores orgullos».
El antiguo jefe del Estado también recuerda las mañanas que comparten cuando el hijo de Jaime de Marichalar está en Abu Dabi, donde el joven reside desde principios de 2023 (casi tres años ya), y cómo le enseña a hacer «huevos fritos». Una imagen doméstica y cercana que refleja la buena sintonía entre ambos.
Durante su estancia en Madrid, Felipe Juan ha preferido mantener un perfil discreto. Cuando algunos reporteros consiguieron acercarse a él, fue educado pero parco en palabras, limitándose a desearles un «buen día» antes de continuar su paseo. Su actitud relajada y su sonrisa, eso sí, dejaban claro que está disfrutando de su tiempo en casa, lejos del ruido mediático.
Mientras tanto, su madre, la Infanta Elena, también ha sido vista estos días por la capital. A primera hora de la mañana, con un rollo de papel de regalo navideño y una bolsa de frutos secos en la mano, hacía recados por su zona, fiel a su estilo sencillo: americana clara, bufanda de lana y deportivas Ecoalf. Hace apenas unos días viajó a Sevilla para participar en el homenaje al jinete Luis Astolfi, gran amigo de la familia.
Cuando el nieto de don Juan Carlos está en España, se aloja en casa de su madre, y juntos parecen haber retomado su ritmo habitual con naturalidad. El hijo de la Infanta Elena, cada vez más alejado de los focos, se mueve por los barrios de siempre, los bares donde nadie le molesta y los cafés donde puede charlar tranquilo.