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El Rey de Marruecos Mohamed VI durante un discurso el pasado 31 de octubreEFE

Mohamed VI de Marruecos pone a la venta la casa de su madre Lalla Latifa en París por 20 millones de euros

El Rey y sus hermanos inician la gestión de su herencia vendiendo una lujosa mansión parisina con vistas al Bois de Boulogne

La familia del Rey de Marruecos ha decidido desprenderse de algunas de las propiedades más exclusivas que pertenecieron a su madre, Lalla Latifa Amahzoune Alaoui, fallecida en junio de 2024 tras una larga enfermedad. La operación inmobiliaria, llevada con discreción, afecta a varios inmuebles situados en una de las zonas más ricas y selectas de Francia y confirma un movimiento patrimonial de gran calado.

En concreto, es Mohamed VI, junto a algunos de sus hermanos, quien ha iniciado la venta de estas residencias situadas en Neuilly-sur-Seine, un elegante municipio al oeste de París donde residen grandes fortunas, celebridades y miembros de la alta burguesía francesa. Se trata de un enclave especialmente codiciado por su tranquilidad, su proximidad al Bois de Boulogne, uno de los grandes pulmones verdes de la capital -antiguo coto de caza real reconvertido en un extenso espacio recreativo con lagos, senderos y jardines-, y por unos precios por metro cuadrado que figuran entre los más altos de Francia.

Mansión de Lalla Latifa a la ventaEV

La propiedad más llamativa es un imponente hôtel particulier de más de 1.300 metros cuadrados que ha salido al mercado por algo más de 20 millones de euros. La vivienda, distribuida en varias plantas, cuenta con 16 habitaciones, nueve dormitorios y una suite principal que ocupa todo el último piso, con balcones corridos y vistas directas a la Fundación Louis Vuitton y al bosque parisino. Una terraza en la azotea, todavía sin acondicionar, ofrece vistas panorámicas de 360 grados sobre la ciudad. La vivienda se encuentra en una ubicación especialmente privilegiada, muy cerca del Jardín de Aclimatación, además de contar con comercios en su entorno inmediato. El metro Sablons, en la línea 1, está a pocos pasos, lo que permite llegar al centro de París y al Arco del Triunfo en apenas diez minutos.

El interior refleja un lujo clásico y muy poco habitual: grandes salones de recepción llenos de luz natural, suelos de parqué geométrico, molduras decorativas, techos artesonados con inspiración árabe y estancias pensadas para recibir. En los sótanos se esconde uno de los elementos más sorprendentes: una zona de bienestar con piscina interior de gran tamaño, hammam, gimnasio, discoteca privada y hasta una cámara frigorífica diseñada para conservar abrigos de piel.

Salón de la mansión de Lalla Latifa

Además de esta mansión, la familia real marroquí también estaría vendiendo otra residencia en la misma zona por alrededor de 7,5 millones de euros. Se trata de una propiedad algo más pequeña, pero igualmente exclusiva, con más de 500 metros cuadrados de superficie, jardín privado y acabados de alta gama, como baños de mármol y grandes ventanales que aportan mucha luz natural.

Durante años, la gestión de estas propiedades estuvo en manos del promotor inmobiliario Ely-Michel Ruimy, aunque ahora la comercialización corre a cargo de la inmobiliaria de lujo Engel & Völkers, especializada en viviendas singulares y clientes de alto poder adquisitivo. Según la agencia, se trata de inmuebles excepcionales, muy poco frecuentes en el barrio por sus dimensiones, privacidad y entorno verde.

Estas viviendas no solo fueron un refugio residencial, sino también un lugar muy ligado a la vida personal del Rey. En los últimos años, muchas de las ausencias públicas de Mohamed VI estuvieron relacionadas con visitas a su madre, que residía en esta zona de París junto a su pareja y antiguo jefe de seguridad. Neuilly-sur-Seine.

La venta de estas propiedades se interpreta como parte de una reorganización del patrimonio familiar tras el fallecimiento de Lalla, una figura siempre discreta, conocida como «la princesa silenciosa», pero clave en la historia reciente de la monarquía alauí. Por ahora, no ha habido un comunicado oficial detallado desde Rabat, aunque fuentes especializadas señalan que la decisión responde a una gestión privada del legado familiar y no a un movimiento improvisado.