Penélope Cruz, Begoña Gómez y Aitana Sánchez Gijón
Por qué las feministas españolas ahora no se cortan el pelo en apoyo a las mujeres iraníes
Las políticas y actrices que mostraron su solidaridad con la joven Masha Amini, asesinada por no llevar bien el velo en 2022, ahora callan
Con un pitillo en la comisura de los labios, la melena al viento y el rostro bien visible, miles de mujeres se han echado a las calles de Irán para quemar fotos de Jamenei como símbolo de las protestas contra la República Islámica que las oprime desde 1979. Son ellas las que están llevando la voz cantante en esta en la lucha por la caída del régimen. Sus gritos de valentía contrastan con el silencio atronador que impera en España, donde ni una sola feminista les ha mostrado su apoyo. Dónde están todas aquellas que en 2022 se apresuraron a cortarse un mechón de pelo en solidaridad con la joven Mahsa Amini después de ser asesinada por la Policía de la Moral por no llevar el hiyab correctamente.
No se privó de unirse al movimiento feminista ni siquiera la propia Begoña Gómez, quien ahora entendemos que ya tiene demasiado con su imputación por hasta cinco presuntos delitos como para librar otras guerras. Pero vayamos con las ministras socialistas de Sánchez a las que se les llena la boca autoproclamándose feministas, aunque también es cierto que cuando han tenido una manzana podrida en el partido que ha acabado acusado de acoso sexual han mirado hacia otro lado.
Una mujer iraní quemando una foto del líder líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei
Dejemos el ámbito político y vayamos a las actrices que pasean por las alfombras rojas sus causas políticas con el ya famoso broche de la sandía o lacitos de colores varios. ¿Dónde está Penélope Cruz? ¿Y Aitana Sánchez Gijón?, ¿y Carmen Maura, Malena Alterio, Alejandra Jiménez, Emma Suárez, Paz Vega o Marta Nieto? Podemos repasar la lista de las 74 actrices y directoras españolas que sí se cortaron el pelo por Irán en 2022 y ahora no. La callada por respuesta.
Llegados hasta este punto uno llega a la conclusión de que su discurso no depende de la causa sino de quiénes son los afectados y de cómo se pueden beneficiar apoyando a unos y no a otros.
La República Islámica enfrenta desde el pasado 28 de diciembre una oleada de protestas originada en la crisis económica por la caída de precio de la moneda (rial) y la elevada inflación, entre otras. Con el paso de los días, las manifestaciones tomaron también un cariz político de crítica al régimen de los ayatolás.
A raíz de esta situación y del recrudecimiento de las protestas, el presidente norteamericano, Donald Trump, amenazó con intervenir en el país en favor de los manifestantes si proseguía la represión.