Aryna Sabalenka, en Nueva York
Sabalenka, la campeona mundial que sueña con volver a bailar con Alcaraz
La bielorrusa le ha propuesto al tenista un baile en TikTok si ganan el Open de Australia 2026
Aryna Sabalenka ya está en semifinales del Open de Australia 2026, pero esta vez su nombre no solo resuena por su derecha demoledora o por su condición de número uno del mundo. Tras su victoria en cuartos, protagonizó un momento que se robó la atención del público al recordar que comparte cumpleaños con Carlos Alcaraz: ella cumplirá 28 años el próximo 5 de mayo y el murciano celebrará 23 ese mismo día. La coincidencia tiene un atractivo añadido, ya que ambos son los actuales campeones del US Open y dominan sus respectivos rankings, dos referentes de la nueva generación del tenis mundial.
Durante la entrevista en pista, la extenista Jelena Dokic aprovechó el guiño para lanzar la pregunta con humor: si nacieron el mismo día, ¿por qué no intercambiar regalos? «¿Qué le darías tú a Carlos y qué te gustaría que él te regalara, sabiendo que te encantan los diamantes?», bromeó ante un público ya entregado.
Sabalenka miró entonces hacia la grada, localizó a su pareja y, en tono cómplice, le pidió que se apartara un momento. Tras unos segundos de suspense, soltó la respuesta que desató las carcajadas: «Le ofrecería hacer un baile en TikTok. Y me gustaría recibir un 'sí' como respuesta». Para rematar la escena, recordó que no sería la primera vez: el año pasado, en el US Open, ya logró que Alcaraz se sumara a un baile viral para celebrar sus títulos, un gesto que muchos aficionados empiezan a ver como una tradición informal entre los dos campeones.
Detrás de ese sentido del humor hay una deportista con una historia que va mucho más allá de la anécdota. Nació en Minsk, Bielorrusia, en 1998, y empezó a jugar al tenis casi por casualidad, acompañando a su padre cuando tenía apenas seis años. A los 17 dio el salto al profesionalismo y, desde entonces, su carrera ha sido una escalada constante hacia la élite. Hoy reparte su tiempo entre su país natal y Miami, donde entrena y se prepara entre torneos.
En la pista es pura potencia. Con 1,82 metros de estatura y un físico imponente, su estilo se reconoce al instante, tanto por sus golpes ganadores como por sus gritos al celebrar los puntos decisivos. Fuera del tenis, en cambio, muestra una faceta más cercana: le apasiona todo lo dulce y confiesa que echa de menos los panqueques de su abuela cuando está de gira.
Sus tatuajes refuerzan esa personalidad intensa. En el antebrazo izquierdo luce un tigre rugiendo, un símbolo de fuerza que se hizo a los 18 años sin avisar a sus padres. En el muslo lleva otro felino. Su vida personal también ha estado marcada por momentos difíciles. En 2019 falleció su padre, Serguéi, a los 43 años, un golpe que la dejó sin fuerzas incluso para entrenar.
Carlos Alcaraz y Sabalenka
En 2024 volvió a enfrentar otra pérdida con la muerte de su pareja, el exjugador de hockey Konstantin Koltsov, con quien mantenía una relación desde hacía tres años. El fallecimiento generó una fuerte atención mediática y, en un primer momento, se informó sobre la posibilidad de que se tratara de un suicidio. Días después, la tenista publicó un mensaje en sus redes sociales en el que pidió respeto por su privacidad y aclaró que, en ese momento, ya no mantenían una relación sentimental, un dato que hasta entonces no había trascendido.
Justo pocos meses después, su vida dio un giro más alegre con la llegada de Georgios Frangulis, empresario brasileño y fundador de la marca Oakberry, a quien conoció a través de una colaboración profesional. Hoy forman una de las parejas más comentadas del circuito, y ella incluso ha bromeado en público con la idea de casarse.
Fuera del tenis, su imagen se ha convertido en una marca global: Nike la viste en los partidos y Gucci la ha fichado como embajadora internacional. Según Forbes en 2024, ingresó alrededor de 6,7 millones de dólares en premios deportivos y cerca de 7 millones en patrocinios, lo que la sitúa entre las tenistas mejor pagadas del mundo.