Joan Laporta con su hijo Pol
La vida personal de Joan Laporta: su exmujer, sus tres hijos futbolistas y su ático
Laporta seguirá al frente del club catalán hasta el 2031
Tras ganar las elecciones a la presidencia del FC Barcelona el domingo 15 de marzo, Joan Laporta celebró el triunfo en la discoteca Luz de Gas junto a familiares, amigos y miembros de su junta directiva. Allí bailó y cantó el himno del Barça hasta bien entrada la madrugada.
Las imágenes de la celebración se difundieron rápidamente en redes sociales y mostraron una de las facetas más conocidas del dirigente azulgrana: la de un presidente que vive el club con pasión. Sin embargo, más allá de esa imagen pública, su vida personal también está marcada por su familia, su divorcio y sus tres hijos.
Durante más de veinte años estuvo casado con Constanza Echevarría, con quien comenzó una relación en los años ochenta. El matrimonio coincidió con el crecimiento del abogado en los círculos sociales de Barcelona y con su primera etapa al frente del club, entre 2003 y 2010. Finalmente, la pareja se separó en 2008. Con el tiempo, el propio presidente ha reconocido que aquella ruptura fue uno de los momentos más difíciles de su vida. «Me hubiera gustado seguir manteniendo mi matrimonio, que se rompió ya hace muchos años. Eso siempre entiendo que es un fracaso y en este caso quizás podía haber hecho las cosas mejor», explicó en una entrevista.
Además, la familia de su exmujer pertenecía a un entorno empresarial importante en Cataluña. Su suegro, Juan Echevarría, fue presidente de empresas como FECSA o Nissan Motor Ibérica y participó en distintas organizaciones empresariales. También impulsó el partido Solidaritat Catalana junto a otros empresarios. Gracias a ese entorno, el abogado comenzó a moverse desde joven en círculos influyentes de Barcelona.
De esa relación nacieron tres hijos: Pol, Guillem y Jan. Los tres comparten la afición por el fútbol de su padre, aunque han mantenido un perfil bajo.
El mayor, Pol Laporta, de 32 años, es el más conocido. Jugó como centrocampista en equipos de categorías modestas en España y Portugal, como el CF Reus Deportiu, el Vilaverdense FC o la UE Costa Brava. En 2024 fue vinculado al Palamós B y, además, abrió una cafetería llamada La Gaulana en Sant Feliu de Guíxols.
Constanza Echevarría
Por su parte, su hermano Guillem también jugó al fútbol y pasó por la Unió Esportiva Sant Julià, equipo de la primera división de Andorra. El menor, Jan, ha mantenido un perfil más discreto, aunque su nombre apareció en los medios en 2022 tras un incidente en Madrid antes de un clásico entre el Real Madrid y el Barcelona. Según se informó entonces, estaba celebrando su cumpleaños con su pareja en un restaurante cercano al estadio Santiago Bernabéu cuando comenzó una discusión con otras personas. Durante el altercado apartó a su pareja para encararse con otros aficionados, algo que algunos testigos interpretaron inicialmente como un gesto brusco. Finalmente intervino la policía, aunque su pareja aseguró que todo había sido un malentendido.
Durante los años de matrimonio, la familia vivió entre Sant Cugat y el barrio de Pedralbes, uno de los más exclusivos de Barcelona. Además, los hijos estudiaron en el Liceo Francés, un colegio internacional muy conocido en la ciudad.
Tras el divorcio, la vida del dirigente cambió también de residencia. Actualmente vive en un ático dúplex de 274 metros cuadrados en la avenida Diagonal, a pocos minutos del Camp Nou. Compró esta vivienda durante su primer mandato y llegó a utilizarla como aval cuando decidió volver a presentarse a las elecciones del club.
Más allá del fútbol, también ha hablado en varias ocasiones de sus gustos culturales. Entre sus películas favoritas está Casablanca y ha señalado que admira a actores como Al Pacino y Robert De Niro. En música mezcla artistas internacionales y españoles: ha mencionado al británico Rod Stewart como uno de sus favoritos y también ha elogiado a Rosalía por su «garbo extraordinario». En cuanto a la comida, prefiere platos sencillos como macarrones, jamón, botifarra o un filete con patatas fritas.
En los últimos años también ha tenido algunos problemas de salud relacionados con el sobrepeso. La temporada pasada sufrió una trombosis venosa profunda que le obligó a evitar viajar en avión durante un tiempo, por lo que se perdió algunos partidos del Barça en Europa. A partir de entonces decidió cambiar sus hábitos y seguir una dieta con la que ha perdido cerca de diez kilos. «Estoy bien, pero tengo sobrepeso y he empezado una dieta», explicó recientemente. Según ha contado, intenta seguir una regla sencilla: «Desayunar como un rey y cenar como un mendigo».