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El exministro José Luis Ábalos junto a Koldo García en el juicio en el Tribunal Supremo

El menú de Ábalos y Koldo durante el juicio que contrasta con la caja de cruasanes de Aldama

Durante el juicio del 'procés' se produjeron las mismas quejas del exministro y su antiguo asesor

Las 'perlas' de uno de los juicios más importantes del año, el 'caso mascarillas' que tiene lugar en el Tribunal Supremo, no se han limitado a la cara de sorpresa de Ábalos al hablar Jésica de un gato que adoptó «por él». Tampoco a las respuestas del hermano de Koldo, Joseba, al fiscal Luzón cuando le dijo a éste que no iba a responder por respeto a su letrada y terminó haciéndolo con pelos y señales...

A estas anécdotas se suma una nueva, que no salió en cámara. Son las quejas de Ábalos y Koldo por la comida que están recibiendo durante el juicio. Es ampliamente sabido que las 'viandas' que reciben los presos durante los juicios constan de un bocadillo y una manzana. Así un día y otro, y otro...

Claro, comer lo mismo durante un juicio que ha empezado el martes de esta semana y para el que el Alto Tribunal ha reservado 13 días -vista oral-, en sesiones de mañana y tarde, y con 81 testigos, puede hacerse algo tedioso. De hecho, el exministro y su antiguo asesor ya han presentado quejas al respecto, tal y como lo hicieron algunos presos durante el conocido juicio del 'procés'.

Entonces, los separatistas encarcelados consiguieron que el Supremo contemplara el reclamo, que accedió a cambiar el bocadillo y la manzana.

La pregunta es si conseguirán ahora los dos reclusos que se juegan nada menos que su futuro carcelario y judicial que los miembros del Alto Tribunal vuelvan a acceder.

Las ventajas gastronómicas de la libertad

Del otro lado de la escena, aparece el empresario Víctor de Aldama y las ventajas gastronómicas de la libertad. Y es que el llamado «nexo corruptor» por la Guardia Civil se llevó todas las miradas –y simpatías– por llegar la pasada semana a la calle Marqués de la Ensenada con desayuno para los periodistas que cubren el juicio. La imagen de un sonriente Aldama entregando una caja con cruasanes y palmeritas de chocolate recorrió todos los medios y se hizo presente en las tertulias.

«Esto representa el enfrentamiento que tienen entre ellos y se aprecia no solo en gestos como este sino en la entrada en la sala: Ábalos y Koldo custodiados por cuatro policías y, por otro lado, Aldama que parece que recién llega del gimnasio», cuentan personas presentes en el juicio.