Carlos Sainz, en el Gran Prix de Italia, en una imagen de archivo
El día a día de Carlos Sainz tras convertirse en abuelo por tercera vez
Su hija Blanca ha dado a luz a su segundo hijo junto a Guillermo Comenges, ampliando una familia que en los últimos años no ha dejado de crecer
A sus 64 años, Carlos Sainz suma un nuevo título a su vida, uno que no tiene que ver ni con cronómetros ni con carreras: acaba de convertirse en abuelo por tercera vez. Su hija Blanca ha dado a luz a su segundo hijo junto a Guillermo Comenges, ampliando una familia que en los últimos años no ha dejado de crecer y que vive ahora uno de sus momentos más especiales.
Eso sí, si alguien piensa que este nuevo papel le ha cambiado el ritmo, se equivoca. Él mismo lo ha contado en más de una ocasión con total naturalidad: cuando se pone el casco, todo lo demás desaparece. Le ocurrió cuando nacieron sus hijos y le sigue pasando ahora. La familia suma, pero su cabeza sigue funcionando igual, centrada en competir.
Porque Sainz no ha bajado el ritmo. Sigue compitiendo, viajando y manteniendo una agenda exigente. Pero, además, lleva años desarrollando una faceta menos visible, la empresarial. A través de su holding Imacar SL gestiona distintos negocios vinculados al deporte, la imagen y la inversión. Entre los más conocidos están sus centros Carlos Sainz Karting, convertidos en un referente para los aficionados al motor. A esto se suman inversiones en sectores como el inmobiliario, la hostelería o la viticultura, con proyectos como Viñas Viejas de Cebreros. Durante más de veinte años fue propietario de los gimnasios Reebok Sports Club, espacios de alto nivel en Madrid que acabó vendiendo tras consolidarlos en el sector.
Carlos Sainz, ejerció de padrino en la boda de su hija Blanca
Su actividad no se queda ahí. También forma parte de proyectos como Acciona Sainz XE Team en el mundo de la competición eléctrica, cuenta con la sociedad Iberlomba, dedicada al alquiler de bienes inmobiliarios, y ha impulsado QEV Technologies, una compañía centrada en la organización y desarrollo de competiciones relacionadas con el motor. Incluso ha colaborado con el Ejército de Tierra como asesor de la Brigada Acorazada «Guadarrama» XII desde 2014.
En lo personal, su vida sigue muy ligada a Madrid, donde reside en la zona de Pozuelo de Alarcón junto a su mujer, Reyes Vázquez, con quien se casó en 1992. Es su base diaria. A eso se suma La Piñonera, su finca en Ávila, un lugar clave para la familia donde desconecta y celebra momentos importantes.
En su tiempo libre, lejos de parar, sigue en movimiento. El golf es una de sus grandes aficiones, pero también practica esquí, fútbol o motocross. En el fondo, cualquier actividad que implique deporte y competición forma parte de su rutina.
Y luego está su papel dentro de la familia. Ha vivido muy de cerca la carrera de su hijo, Carlos Sainz Jr., acompañándole en su evolución hasta la Fórmula 1, pero siempre dejando espacio para que marcara su propio camino. Con Blanca, la relación es especialmente cercana. Es la mayor de sus hijos y, como él mismo ha contado, la que más se le parece: «Tiene un carácter bastante fuerte, es muy luchadora y cuando cree en algo va a por ello». Ahora, con la llegada de su segundo hijo, ha vuelto a convertirle en abuelo, reforzando aún más ese vínculo familiar. La familia es muy unida. Junto a ellos está también Ana, la hija menor, nacida en 1998, que mantiene un perfil más discreto y fue quien le convirtió en abuelo por primera vez hace unos años, completando un núcleo en el que cada uno ha encontrado su propio espacio.