Macron recibe a Meloni, en el Elíseo, con un incómodo saludo
El golpe de efecto de Giorgia Meloni con su traje rojo en un extraño encuentro con Macron en el Elíseo
La primera ministra italiana se enfundó en un dos piezas muy llamativo para destacar entre el resto de líderes políticos, todos hombres
En un ambiente de corbatas y zapatos de cordones, la primera ministra italiana Giorgia Meloni se enfundó en un traje rojo de arriba a abajo para decir «aquí estoy yo». Este viernes, fue recibida por el presidente francés, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo, en París, en el marco de una conferencia centrada en la seguridad del estrecho de Ormuz. Compartió espacio con el primer ministro británico, Keir Starmer, y con el canciller alemán, Friedrich Merz.
Meloni llegó a bordo de un Alfa Romeo de color rojo que rompía con la habitual imagen de las comitivas oficiales de vehículos oscuros de alta gama. Recibida por Macron en las escaleras, compartieron un abrazo bastante incómodo e inusual justo frente a las cámaras. El presidente francés le agarra por la nuca y acerca su cabeza. Ella trata de apartarse, cerca de protagonizar una «cobra», como la famosa de Bisbal a Chenoa. Pero lo que más ha llamado la atención de las expertas en moda es su traje rojo vibrante a juego con sus altísimos stilettos.
El presidente francés Emmanuel Macron y Giorgia Meloni, seguidos del primer ministro británico
«Espectacular lo que está haciendo Meloni. Y sí, hablo estéticamente, no me voy a meter en sus políticas. Se ha reunido con los líderes europeos y a ella que estamos acostumbrados a verla siempre de traje gris o negro, rigurosamente mimetizada con el resto de los políticos, hombres todos o casi todos, en esta ocasión para reunirse con ellos ha utilizado la estrategia del traje rojo», comienza analizando la estilista Anitta Ruiz.
«Un impecable traje de dos piezas, brillantísimo, que la diferencia del resto. Es una muestra de poder, seguridad, convicción. Se lo recomiendo muchísimo a esas mujeres que en condiciones laborales se ven rodeadas de hombres y quieren destacar por su mensaje y formar de hacer las cosas. Que se atrevan a destacar estéticamente», añade la experta en moda. Eso sí, en el caso de Meloni se hubiera agradecido un tejido que no se arrugue tanto.
Giorgia Meloni ha marcado una nueva forma de conciliar vida política y privada. Utiliza el Palacio Chigi, en el centro de Roma, como sede de trabajo, pero no como residencia, marcando así una separación entre su vida pública y privada. Mantiene su casa de siempre en Mostacciano, un barrio residencial en la zona sur de Roma. Tiene una hija, Ginevra, de diez años, nacida de su relación con el periodista Andrea Giambruno, del que se separó en 2023.