Telma Ortiz y Robert Gavin Bonnar, en Madrid
Telma Ortiz, hermana de la Reina, se beneficia de la Ley de Vivienda y paraliza el desahucio de su expareja de La Moraleja
Gavin Bonnar se ha declarado formalmente como «persona vulnerable» para no abandonar la casa que no pagan desde hace meses
Este martes 21 de abril, lo que debía ser el punto final a un largo conflicto inmobiliario en la exclusiva urbanización de Soto de la Moraleja se transformó en un nuevo laberinto judicial. La orden de desahucio que pesaba sobre el domicilio que compartieron Telma Ortiz y Gavin Bonnar quedó suspendida en el último minuto gracias a un recurso de apelación presentado por la propia hermana de la Reina Letizia. A pesar de que Telma abandonó la vivienda en septiembre de 2025 tras su separación, su implicación legal persiste al figurar todavía en el contrato de alquiler, una decisión que ha dejado a los propietarios en una situación de absoluta impotencia frente a una deuda que no para de crecer.
El mecanismo legal que ha permitido este bloqueo se basa en la actual Ley de Vivienda, concretamente en la figura de la vulnerabilidad económica. Gavin Bonnar se ha declarado formalmente como «persona vulnerable», una condición que, al ser aceptada por el juzgado, paraliza automáticamente el lanzamiento o desalojo forzoso. Esta protección se ve reforzada por la presencia de una menor, la hija que el abogado tiene en común con Telma Ortiz y con quien comparte la custodia. En el sistema jurídico español, el derecho a la protección del menor y la falta de una alternativa habitacional inmediata para una persona declarada vulnerable prevalecen de forma temporal sobre el derecho de propiedad, lo que permite al inquilino permanecer en el inmueble mientras se evalúa su situación de precariedad.
Según la revista Lecturas, los caseros dan por perdidos los 60.000 euros que adeudan y solo quieren que el 'inquiokupa' abandone la casa para reformarla y ponerla nuevamente en alquiler.
Telma Ortiz, con Robert Gavin Bonnar, en los Premios Princesa de Asturias
La historia de amor entre Telma y Gavin nació en 2017, un romance que surgió de forma casual gracias a sus hijas, quienes compartían pupitre en un colegio de Andorra. En aquel entonces, la vida de ambos era muy distinta: Bonnar estaba casado con Sharon Corr, violinista de la famosa banda irlandesa The Corrs, y trabajaba como abogado del grupo. Tras una separación envuelta en polémica y canciones de despecho por parte de la artista, Telma y Gavin consolidaron su unión. Juntos formaron una familia reconstruida con sus respectivos hijos de relaciones previas (Amanda, la hija mayor de Telma fruto de su relación con Martín Llop, y los hijos de Gavin con Sharon) a los que se sumó en 2021 la pequeña Erin, la única hija en común de la pareja.
Sin embargo, el desgaste de la convivencia y la inestabilidad laboral del irlandés terminaron por dinamitar la relación en septiembre de 2025. Mientras él resiste en La Moraleja, el rastro residencial de Telma Ortiz ha tomado un rumbo distinto. Según las últimas informaciones que maneja El Debate, la hermana de la Reina se encuentra instalada en la zona de Orense, en pleno distrito de Tetuán, en un piso de alquiler. Se trata de un enclave estratégico de Madrid que combina el músculo financiero de AZCA con la vida de barrio. Es una zona conocida por su vibrante oferta comercial y su cercanía al Santiago Bernabéu, lo que permite a Telma mantener un perfil urbano y funcional mientras se vuelca en el cuidado de Amanda y Erin.