Carmen Cervera, baronesa Thyssen Bornemisza,
La renuncia de Tita Thyssen, la baronesa «atemporal» que nunca habla de política
«Me quisieron dar un título, pero tenía que renunciar al Thyssen. Thyssen es mi nombre y está vinculado a lo que me gusta hacer», confiesa
A sus 83 años, una parte de su vida todavía está aún sin contarse. Al menos, en televisión.
Carmen Cervera, baronesa Thyssen-Bornemisza, que nunca habla de política, que le cortaba el pelo a su marido y que tiene una colección de animalitos de Swarovski además de sus valiosas obras de arte, remata una película sobre su interesante vida. Una película que no necesita guion. Con ceñirse a su propio relato, basta.
Carmen Cervera
Así lo confirma ella misma en una interesante entrevista que acaba de conceder a la revista Vanity Fair. «Mi vida es fácil de contar. Tengo todo. Desde que nací. Mis abuelos, mi tatarabuelo, mi padre, mi madre, cuando me casé».
En la prensa española ha protagonizado cientos de portadas a lo largo de su vida. Con sus amores y desamores, con su hijo y sus nietos, con sus hijas gemelas y sus reconocidos logros culturales. En estos tiempos está feliz. Acaba de subir un peldaño más en sus inquietudes logrando un nuevo museo para Barcelona, su amada ciudad.
Carmen Cervera
A pesar de ello, Carmen Cervera, que es «caprichosa», como reconoce en esta entrevista de Vanity Fair, no ha logrado siempre todo lo que se ha propuesto. «Me hace mucha ilusión que mis sueños se hagan realidad. Pero hay muchas cosas que no he conseguido. Como todos. No es fácil», revela, sin decir qué se le resiste en la vida.
«Mi marido y yo emprendimos una gran lucha para que la colección se quedara en España. Estaba ya valorada en 1.200 millones de dólares, pero él la vendió por 350 millones de dólares porque sabía que era la única manera de conseguirlo. Primero vino alquilada. Sus hijos esperaban que falleciese para llevársela, esa es la realidad. Pero él quería que estuviese protegida para siempre», explica orgullosa de su buen hacer.
Carmen Cervera en la inauguración de la exposición «Obras Maestras de Budapest del Renacimiento a las Vanguardias», 2017
En España
Más allá de sus méritos, como son, por ejemplo, haber conseguido que la colección de su esposo -el difunto barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza, uno de los mayores coleccionistas de arte del siglo XX- se quedara permanentemente en Madrid, Carmen Cervera también ha vivido rodeada de polémicas. Su título de baronesa se ha puesto en entredicho recientemente, sin ir más lejos. Algo que ella ha desmentido rotundamente. En Vanity Fair, va más allá y desvela que incluso le ofrecieron un título nobiliario, al que renunció. «Me quisieron dar un título, pero tenía que renunciar al Thyssen. Gracias, pero no. Thyssen es mi nombre y está vinculado a lo que me gusta hacer», explica. Así es Carmen, la guardiana de la dinastía Thyssen que ganó por méritos propios hace 65 años el concurso de Mis España. Su belleza la lanzó, su inteligencia la posicionó. En la actualidad, como ella dice, gusta a todos los políticos. «Soy como un cuadro. Me cuelgan en una pared y gusto a todos».