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Novak Djokovic during the EuroLeague match between Real Madrid and Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade at Movistar Arena on April 16, 2026 in Madrid, Spain. Victory of Real Madrid 103-82
Real Madrid v Crvena Zvezda Meridianbet Belgrade - Euroleague 2025/2026

Novak Djokovic, en el Movistar ArenaGTRES

Djokovic explica por qué el aburrimiento es algo positivo para sus dos hijos

El deportista compagina la alta competición con la crianza de sus dos hijos, Stefan y Tara, de 10 y 8 años

Novak Djokovic ya ha aterrizado en París con un objetivo deportivo monumental: iniciar su enésimo asalto a su vigésimo quinto Grand Slam, romper el empate histórico a 24 títulos que mantiene con Margaret Court y frenar el implacable dominio de Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, ganadores de las últimas de nueve grandes citas. Tras regresar a las pistas en el Masters 1.000 de Roma tras superar una lesión en el hombro sufrida en Indian Wells, el serbio de 38 años vuelve a acaparar los focos del tenis mundial. Sin embargo, más allá de la tierra batida y de su conocida fidelidad inquebrantable a sus principios éticos y a su fe ortodoxa, Nole esconde una faceta mucho más íntima y desconocida como hombre de familia. Casado desde 2014 con su novia de siempre, Jelena Ristic -a quien define como «el amor de mi vida» y el «pilar» de su hogar-, el deportista compagina la alta competición con la crianza de sus dos hijos, Stefan y Tara, de 10 y 8 años. Una labor en la que el tenista aplica la misma filosofía subversiva que ha marcado su carrera, educando a sus pequeños completamente a contracorriente de las dinámicas de la sociedad actual.

En una reveladora entrevista en el pódcast de Jay Shetty, Djokovic ha compartido las claves de su estricta y analógica receta educativa, centrada en revalorizar conceptos hoy denostados como la soledad y el aburrimiento. Su premisa es clara: «Quiero que mis hijos vean el aburrimiento como algo bueno. Tienen que aprender a abrazar la soledad y disfrutar de estar consigo mismos». Para ilustrarlo, el tenista relató una situación reciente en el campo junto a su hijo, quien tras una mañana muy activa jugando a ping-pong y haciendo kayak le confesó que se aburría. La respuesta del deportista fue una lección directa de gestión emocional: «Le dije: 'Hijo, está bien aburrirse a veces. Primero, has tenido una mañana muy activa y has hecho muchas cosas. Y segundo, cuando estás aburrido, no significa que tengas que coger inmediatamente un libro o una pantalla. Tienes que aprender a estar con tus pensamientos. Y si no te sientes cómodo dentro de casa, sal fuera. Siéntate en una silla, tómate algo y simplemente mira el cielo'». Para Nole, este vacío aparente es donde realmente brota la creatividad y donde se aprende a gestionar todo lo que reprimimos al distraernos con la tecnología.

Noval Djokovic y su mujer Jelena

Noval Djokovic y su mujer Jelena

Esta filosofía se traduce en una norma inflexible dentro del hogar de los Djokovic: sus hijos no tienen teléfono móvil propio. El tenista reconoce que mantener este veto digital en pleno siglo XXI es una batalla cotidiana sumamente compleja, especialmente cuando los niños se quejan y argumentan que en el colegio todo el mundo tiene uno excepto ellos. A pesar de la presión social, el matrimonio se mantiene firme bajo la convicción de que velar por el bienestar de sus hijos implica no ceder en este aspecto hasta que alcancen la madurez necesaria. Para Nole, esta postura es una lección de carácter frente a la psicología de masas y el comportamiento gregario de la sociedad. «Si todos hacen algo, tienes que seguirlos, ¿no? El rebaño se comporta igual...», reflexiona con ironía el serbio, quien concluye lanzando un mensaje rebelde y un consejo directo para sus hijos: «Bueno, pues... no siempre tiene que ser así».

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