El seleccionador de España Luís de la Fuente
El pueblo al que siempre regresa Luis de la Fuente: viñedos y un casco histórico precioso
No es un simple destino de vacaciones, sino el lugar donde encuentra el equilibrio antes de afrontar los grandes retos deportivos
Cuando el árbitro pita el final del partido y los focos de la élite del fútbol europeo se apagan, Luis de la Fuente sabe exactamente hacia dónde poner rumbo para desconectar de la presión. Mientras otros entrenadores buscan el anonimato en islas paradisíacas o exclusivos resorts, el seleccionador español regresa siempre al mismo lugar: Haro, una pequeña localidad riojana de poco más de 11.000 habitantes donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo.
Este municipio no es un simple destino de vacaciones, sino el lugar donde encuentra el equilibrio antes de afrontar los grandes retos deportivos. Allí conserva a su cuadrilla de toda la vida, a buena parte de su familia y los recuerdos de una infancia feliz. «Para mí, Haro es mi refugio, mi descanso, mi paz», confesaba hace un tiempo, dejando claro que, por muchos éxitos que haya cosechado al frente de la Selección Española, su corazón continúa ligado a esta tierra de viñedos.
Ese vínculo nace también de su familia. Su padre, Alberto de la Fuente, era marino mercante y fue quien le transmitió la pasión por el Athletic Club. Su madre, Berta Castillo, regentó durante décadas una conocida mercería en la Plaza de la Paz, el auténtico corazón del municipio. Fue precisamente en esas calles donde Luis dio sus primeras patadas a un balón antes de incorporarse al Haro Deportivo, el club de su ciudad, desde el que inició el camino que acabaría llevándole a la élite del fútbol español. El cariño entre el técnico y sus paisanos quedó sellado en 2023, cuando el Ayuntamiento decidió bautizar el estadio municipal con su nombre.
Haro La Rioja
Situado entre los ríos Ebro y Tirón, esta localidad está considerada uno de los pueblos con más personalidad de la comarca. Conocido como la capital del Rioja, sus calles están estrechamente ligadas a la cultura del vino y albergan algunas de las bodegas más prestigiosas del mundo. Su emblemático Barrio de la Estación reúne un conjunto único de bodegas centenarias, convirtiéndose en uno de los grandes referentes del enoturismo español.
Pero este rincón es mucho más. Cada 29 de junio, el municipio vive su jornada más famosa con la Batalla del Vino, una fiesta declarada de Interés Turístico Nacional. Miles de personas, vestidas de blanco, suben hasta los Riscos de Bilibio para lanzarse más de 40.000 litros de vino tinto, una tradición centenaria que ha convertido a la localidad en uno de los destinos festivos más singulares de España.
Su riqueza vitivinícola también marcó su historia. Gracias a la prosperidad generada por el comercio del vino, Haro fue una de las primeras ciudades españolas en contar con alumbrado público eléctrico a finales del siglo XIX, un hito que refleja la importancia económica que alcanzó la localidad mucho antes de convertirse en un referente turístico.
Batalla del Vino en Haro
Más allá de las bodegas, el casco histórico, conocido popularmente como La Herradura por la forma que dibujan sus calles medievales, está declarado Bien de Interés Cultural. Pasear por él supone descubrir plazas con siglos de historia, edificios señoriales y monumentos como la iglesia de Santo Tomás, cuya espectacular portada plateresca está considerada una de las más bellas del Renacimiento español.
Hoy, felizmente casado y padre de tres hijos, Luis de la Fuente pasa buena parte del año viajando entre concentraciones, estadios y competiciones internacionales. Sin embargo, cuando el calendario le concede unos días de descanso, seguro que siempre regresa a Haro. Allí desaparecen las pizarras tácticas, las ruedas de prensa y la presión de los grandes torneos.