Rafael Amargo
La carrera que ha empezado a estudiar Rafael Amargo tras su paso por la cárcel
El bailaor regresa a los escenarios y quiere retomar la carrera de Psicología
Rafael Amargo está de vuelta. Tras el calvario que sufrió por su detención por un presunto delito de tráfico de drogas en diciembre de 2020, por el que pasó varios meses en prisión y del que fue absuelto en 2024 por la Audiencia Provincial, el bailaor regresa a los escenarios con más fuerza que nunca con su nuevo espectáculo Alá! Iré en el que reivindica su trayectoria artística y su profunda pasión por el flamenco en una fusión de danza urbana, danza contemporánea y el flamenco más puro y que podrá verse el 27, 28 y 29 de julio en el Teatro Calderón de Madrid.
Durante la presentación, el artista se ha sincerado sobre los durísimos momentos que ha vivido en los últimos años y, revelando la «cancelación profesional» que han sufrido varios de sus proyectos desde entonces -según él por las altas esferas- se ha lamentado que hasta ahora no le han permitido retomar su carrera y hacer lo que más le gusta: bailar sobre un escenario.
«No sabemos si la gente va a querer venir o no. Yo creo que sí, porque la gente no es tonta la gente quiere ver arte y llega un momento que todo se pasa, pero yo tengo también ese miedo porque ya me ha pasado esto en la vida» ha expresado, reconociendo que su paso por la cárcel le ha cambiado «y ya no soy quien era. Ahora estoy prudente, estoy cauto, y en vez de brillar ya lo que quiero es bailar, y brillar a este precio hubiera preferido no brillar».
Como ha confesado, «no me quiero morir bailando. Estoy pensando en acabar mi carrera de Psicología, que me encanta. La psicología para el artista, como por ejemplo, modelo, cantante que tiene bulimia. La psicología en ese mercado está muy bien y con mi amigo Turronero, que tiene su Departamento de Andalucía de clínica de salud mental. Estoy terminando mi carrera, y digo 'qué bonito reciclarme en ayudar a las personas'. »Pero primero, y aunque es muy difícil porque no me han dejado terminar mi carrera, voy a bailar" ha añadido.
«La vuelta después de seis años sin bailar la vivo con muchísimo respeto, con muchísima prudencia. Estreno en un teatro como es el Teatro Calderón, donde empecé, pero abajo en la sala que todo el mundo conoce, y ahora inauguro como compañía de flamenco el rooftop, la terraza, que es un sitio que se va a dar para el tipo de espectáculo muy bien» ha expresado sobre esta ansiada reaparición.
Rafael Amargo, a su salida de Soto del Real
«Yo tenía dos opciones,hacer un espectáculo autobiográfico y contar todo el dolor, toda la historia que todo el mundo conoce mediática, pero hace una semana, con todo preparado, he dicho no, no voy a contar más penas, no, no es necesario, ya ha terminado, he salido ganando. A la gente le cuesta contarlo porque sería muchas veces meterle la oreja entre las piernas, estoy cancelado en muchísimos medios por esa propia vergüenza porque ahora qué vas a decir, si has dicho que era tan mala, ahora qué vas a decir. Entonces he decidido no hacer ese tipo de versión y la que hago ahora es luz, alegría, renacimiento, pasado pisado y venga vamos que nos vamos, bailar, bailar, bailar. Cuando uno era joven y empezaba, como no sabía lo que le pasaba quería brillar, quería ser conocido, como todo el mundo sueña con ser, ahora yo si volviera para atrás no sé si lo quisiera. Entonces ahora lo que quiero es pasármelo bien y bailar» ha desvelado.
A corazón abierto, Rafael reconoce que «no tengo otro remedio que estar bien porque no me puedo ni achantar ni esconder la cabeza, todo lo contrario. La pena que me da es que, después de haber ganado todo esto, nadie tenga la armonía, la humanidad de ayudarte. ¿Ahora qué pasa conmigo? ¿Ya está? ¿qué pasa? ¿lo dejan así?Por lo menos echar una mano, ayudar a una persona a salir adelante, una persona que además internacionalmente lleva el nombre de este país por bandera».
Volviendo a su pasión por la Psicología, el bailaor ha revelado que «este cuatrimestre las asignaturas que tenía las he aprobado todas. En la evaluación continua, no tengo ni que llegar. Ahora los exámenes son para nota, pero ya he aprobado. Cuando eres joven no estudias y con 50 años uno estudia de verdad, con ilusión, quieres hacerlo bien. Estoy en la Universidad de La Rioja, que es maravillosa y me encanta la carrera».
Y cuando la termine, como nos ha contado, le gustaría dedicarse a la «psicología del artista»: «un apartado, para por ejemplo las modelos con la bulimia, la anorexia, los niños con el bullying, los cantantes, los músicos, los bailarines, cuando tienen las crisis, la psicología del artista es una psicología muy dedicada a cada paciente, que hay que estudiar lo que cada paciente, o sea no es una patología genérica. Me gustaría si algún día me reciclo seguir dentro de las artes escénicas pero con la ayuda sanitaria en la salud mental que creo que es muy fácil que los artistas las cabecitas pues ya tú sabes».
Su gran apoyo, su mujer Luciana, «que ha dejado su carrera, lo ha dejado todo por mí .Menos mal que tengo a mi padre y a mi madre, que nos han mantenido, nos han ayudado, porque mi padre y mi madre también han estado enfermos con todo esto, y Luciana era conmigo y 24 horas porque el que está en una cárcel lo pasa mal pero el que está afuera, peor porque tienes que estar pendiente de llevar, de ir, de estar ¿sabes? los nervios. Ella ha demostrado ser una gran mujer, una gran mujer entonces creo que ahora se merece también su carrera, que la había dejado abandonada por estar a mi lado, como actriz».