Los Reyes de Noruega, Haakon VIII y Mette-Marit
Realeza
Haakon y Mette-Marit reciben a la realeza europea en una cena privada que marca el inicio de su reinado
El acto no figuraba inicialmente en las agendas públicas de los asistentes ni en el programa oficial difundido por la Casa Real noruega
Los Reyes Felipe VI, Letizia y la Reina Sofía ya están en Oslo para despedir al Rey Harald V
A pocas horas del funeral de Estado del Rey Harald V, las principales Casas Reales europeas ya se encuentran en la capital noruega para acompañar a la Familia Real en la despedida del monarca. Pero la víspera del funeral guarda también un significado especial para Haakon y Mette-Marit, que esta noche ejercerán por primera vez como Reyes ante buena parte de sus homólogos extranjeros.
Los nuevos soberanos noruegos han organizado un encuentro privado en el Palacio Real de Oslo al que acudirán numerosos miembros de las Familias Reales desplazadas hasta el país. Una velada que adquiere una dimensión especialmente simbólica después de los años en los que Haakon y Mette-Marit han ocupado el papel de Príncipes Herederos. Ahora, el protocolo y las relaciones entre las distintas dinastías europeas se presentan ante ellos desde una posición diferente: son los anfitriones y los nuevos monarcas de Noruega.
Ese cambio también tendrá su reflejo en los pequeños gestos que acompañan a una reunión de estas características. Durante años, Haakon y Mette-Marit fueron quienes debían mostrar deferencia ante otros soberanos. Ahora serán ellos quienes reciban los saludos y reverencias de los miembros de las Familias Reales que todavía no ostentan la Corona. Entre ellos estará la Princesa Victoria de Suecia, heredera al trono de su país, que deberá realizar la correspondiente reverencia ante los nuevos Reyes noruegos.
La cena, además, ha adquirido un carácter especialmente reservado. No figuraba inicialmente en las agendas públicas de los asistentes ni en el programa oficial difundido por la Casa Real noruega, por lo que su celebración ha añadido un elemento de expectación a una jornada ya marcada por la intensa actividad diplomática y monárquica en Oslo.
Durante todo el día, la capital ha recibido a las distintas delegaciones internacionales. Una parte importante de los invitados se ha instalado en el Grand Hotel de Oslo, uno de los establecimientos más emblemáticos de la ciudad y lugar elegido por numerosas personalidades que han viajado a Noruega para participar en los actos de despedida de Harald V.
Entre los miembros de la realeza que han pasado por el hotel se encuentran Felipe VI, la Reina Letizia y la Reina Sofía, que han hecho allí una parada antes de continuar con sus compromisos en Oslo. También se ha podido ver a otros representantes de distintas dinastías, entre ellos Nicolás y Alexia de Grecia, el Gran Duque de Luxemburgo y los Príncipes Akishino y Kiko de Japón.
La concentración de tantas Familias Reales en la capital noruega convierte esta jornada en mucho más que la antesala de un funeral. La despedida de Harald V reúne a generaciones de soberanos y herederos que han compartido durante décadas una estrecha relación personal y familiar con la Casa Real noruega. Para muchos de ellos, la cita supone además reencontrarse en un momento marcado por la pérdida de un monarca que ocupó el trono durante décadas.
Pero detrás de la emoción por la despedida también comienza a escribirse una nueva página para la monarquía noruega. La recepción privada de esta noche permitirá a Haakon y Mette-Marit asumir, en un escenario íntimo y rodeados de sus homólogos, una nueva condición que hasta ahora solo habían desempeñado como herederos.
Será, por tanto, una noche de contrastes: mientras la Familia Real noruega se prepara para despedir al Rey Harald V, su sucesor comienza a asumir plenamente el papel que durante tantos años estuvo destinado a ocupar. Oslo se convierte así en el punto de encuentro de la realeza internacional y, al mismo tiempo, en el escenario donde empieza a tomar forma una nueva etapa para la Corona noruega.