Fundado en 1910

La Princesa Leonor, en la Universidad Carlos III de GetafeGTRES

La historia de las deportivas de 160 euros de la Princesa Leonor que se hicieron famosas gracias a una película

La Princesa Leonor ha cambiado el uniforme militar por unos vaqueros y unas zapatillas para su primer día en la universidad. Con paso firme llegó, este lunes, al campus de Getafe de la Carlos III calzada con unas deportivas de la marca japonesa Onitsuka Tiger. En particular, se trata del modelo México 66 que la Heredera lució en blanco roto, bautizadas como Birch/Peacoat, aunque en el imaginario colectivo están las amarillas que llevó Uma Thurman en la saga de Kill Bill. Actualmente, tienen un precio de 160 euros.

La propia marca explica que las Mexico 66 se inspiran en varias zapatillas clásicas de entrenamiento y en diseños vinculados al equipo nacional japonés en los Juegos Olímpicos de México de 1968. Su estética parte de los años sesenta, pero ha sido actualizada para un uso urbano actual.

La Princesa Leonor, en su primer día de Universidad Carlos III de MadridGTRES

Onitsuka Tiger

Kihachiro Onitsuka fundó la empresa en Kobe tras la Segunda Guerra Mundial con el fin de promover la salud y la disciplina de los jóvenes a través del deporte. Empezó fabricando zapatillas de baloncesto y lo más llamativo eran las suelas con ventosas. Una idea que nació después de que un tentáculo de pulpo se le quedara pegado en un bol mientras tomaba una ensalada. Su agarre permitía a los jugadores realizar los contraataques y las paradas repentinas esenciales del juego. No es de extrañar que el equipo de baloncesto japonés que usó estas zapatillas por primera vez ganara su campeonato.

Onitsuka Kill Bill

En 1960, mientras Kihachiro Onitsuka tomaba una baño con agua caliente y contemplaba cómo se le arrugaban los dedos, recordó al médico que le explicó que el calor formaba ampollas. Se dispuso a mejorar la ventilación de las zapatillas para correr largas distancias. Perforar las zapatillas resultó ser un descubrimiento revolucionario. Las zapatillas no solo eran más ligeras, sino que también ofrecían una excelente ventilación.

La innovación japonesa alcanzó su máximo esplendor en los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964. Fue allí donde debutaron las icónicas Runspark, las primeras zapatillas de atletismo con clavos fijos de Onitsuka Tiger.

En 1977, la marca se fusionó con otra marca deportiva para formar Asics, origen del icónico diseño de «rayas de tigre», habituales en zapatillas de fútbol, rugby, boxeo y running.