Fundado en 1910
Chicherin, a la izquierda, junto al embajador en Berlín, Nikolái Krestinski, en la capital alemana, 1925. Ambos propugnaron el mantenimiento de buenas relaciones con la república de Weimar, perjudicada por el sistema político de la posguerra, como medida para dividir a las potencias occidentalesDer russische Aussenminister Tschitscherin links, und der russische Botschafter in Berlin, Krestinski, rechts, vor einem Besuch im Auswärtigen Amt.

Chicherin (izqda.), junto al embajador en Berlín, Nikolái Krestinski, en 1925. Ambos buscaban dividir a las potencias occidentalesBundesarchiv

Hace 100 años en El Debate

2 de abril de 1922: los Estados Bálticos, Polonia y Rusia son responsables de la vida económica de Europa

El Debate recogía en sus páginas un discurso pronunciado por Chicherin, ministro soviético de Asuntos Exteriores en el que aseguraba que «los Estados bálticos, Polonia y Rusia eran responsables de la vida política y económica de la Europa oriental» y que por ello debían participar en la Conferencia de Génova.

Chicherin recalcó en su discurso que lo imprescindible para Rusia es «conseguir créditos extranjeros» pues deseaba «sinceramente llegar a un acuerdo con Europa». Entre 1921 y 1924, el ministro ruso logró que todas las grandes potencias a excepción de Estados Unidos reconociesen oficialmente al Gobierno soviético. Una vez comenzado la Conferencia de Génova (10 de abril) Chicherin propuso, a instancias de Lenin, el establecimiento de una coexistencia pacífica entre las naciones capitalistas y la Rusia soviética, la cooperación y un reparto equitativo de los recursos entre las naciones (incluidas las materias primas, la tecnología y el capital).

Para su política exterior vio en Alemania una pieza clave por lo que continúo con sus conversaciones paralelas a la Conferencia y tiempo más tarde el 16 de abril de 1922 firmaría el Tratado de Rapallo con el que puso fin al aislamiento de la URSS entre las potencias y garantizó la neutralidad alemana en caso de conflicto con ellas. Esto supuso un serio fracaso diplomático para Francia y Reino Unido que deseaban mantener las relaciones con la Rusia soviética en el nivel más bajo posible y al mismo tiempo evitar que la República de Weimar realizase alianzas internacionales.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas