Filipinas, Manila, 1899- Soldados estadounidenses y prisioneros insurrectos
Hace 100 años en El Debate
20 de diciembre de 1923: se enviarán 15.000 soldados estadounidenses a Filipinas
La prensa americana aseguraba que «los filipinos solo desean la dimisión del actual gobernador general, Wood, y no la independencia», según recogía El Debate
Desde el mes de octubre de 1923, la situación en Manila, la capital del archipiélago filipino, era «muy grave» pues se extendía por todo el territorio una «revolución contra la denominación de los norteamericanos» dirigida por el propio presidente del Senado, Manuel Quezon.
«Las autoridades yanquis han comunicado a Washington sus temores y piden con toda urgencia que el Gobierno decida entre la represión o las concesiones inmediatas», recogía El Debate. Como medida, se había acordado «enviar un nuevo refuerzo de 15.000 hombres a las islas Filipinas en vista de que la colonia americana en aquel ha telegrafiado al Gobierno de Washington, diciendo que los ánimos de los indígenas están exaltados y que temen por sus vidas», narraba la noticia.
En ocasiones anteriores, la prensa norteamericana reprochó al gobernador americano, el general Wood, su actitud ante la situación: estaba ejerciendo «un poder autocrático» y realizando «actos abiertamente ilegales» que podrían conducir a «un giro hostil contra la dominación americana en Filipinas», según informaba el periódico.
En esta ocasión, los medios norteamericanos aseguraban que «los filipinos solo desean la dimisión del actual gobernador, el general Wood, y no la independencia». Una excusa que, según habían declarado varios intelectuales filipinos, era una intentona de Estados Unidos para «engañar una vez más a la opinión mundial, haciendo creer que en Filipinas solo existe un odio especial contra un enviado suyo y no contra la denominación yanqui» cuando desde 1922 ya empezaban a levantarse voces exigiendo la independencia del archipiélago asiático.