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El director del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, Piotr Cywinski, en una entrevista de Europa PressDAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

El director de Auschwitz denuncia el uso comercial del Holocausto en la ficción: «Es inmoral»

«Es una forma horrible de utilizar la horrible muerte de más de un millón de personas solo para ganar dinero, es algo que me parece totalmente inmoral», critica Piotr Cywinski

El director del Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau, Piotr Cywinski, ha lanzado una severa crítica contra la instrumentalización comercial del Holocausto en la literatura y el cine. A su juicio, el uso reiterado de Auschwitz como escenario de novelas y películas responde más a una lógica mercantil que a un afán de rigor histórico. «Es una forma horrible de utilizar la horrible muerte de más de un millón de personas solo para ganar dinero. Es algo que me parece totalmente inmoral», ha censurado con firmeza en entrevista con Europa Press.

Cywinski, quien ha participado esta semana en una conferencia sobre memoria organizada por el Observatorio Europeo de Memorias (EUROM) de la Fundación Solidaritat de la Universitar de Barcelona, lamenta que numerosos autores que escriben sobre este infame campo de concentración lo hagan sin acudir a las fuentes primarias ni consultar a los expertos del ahora museo. «No llega ni un solo correo electrónico para comprobar si algo es cierto», denuncia.

A su parecer, esta falta de verificación conduce a datos históricamente incorrectos que propician una imagen distorsionada del campo de concentración: este tipo de publicaciones pueden «provocar una distorsión en la forma en la que el gran público se imagina Auschwitz».

Estas declaraciones se enmarcan en una reflexión más amplia en torno a la transmisión de la memoria histórica, en vísperas del Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, que tendrá lugar el próximo martes, 27 de enero.

Cywinski, historiador polaco, sostiene que el Holocausto debería enseñarse en las escuelas más allá de las clases de Historia, y ampliar el enfoque a «clases de educación cívica, en algunos enfoques de psicología o en algunas clases sobre medios de comunicación», ya que ayudaría a las nuevas generaciones a comprender mejor los riesgos de su época.

El director del museo vincula esta debilidad a la falta de una política de memoria sólida en Europa y considera que en las escuelas se está enseñando «como hace 20 años», mientras que el mundo ha cambiado y no se está previniendo a los niños de la influencia de las redes sociales, de las noticias falsas de internet y de la propaganda.

«No les estamos previniendo de algunas estúpidas ideologías falsas que están muy concentradas y crecen muy rápido, sobre todo porque nadie sabe lo que va a pasar. Por eso es muy fácil jugar con el miedo», alertó, aludiendo a la fragilidad con la que la sociedad europea enfrenta actualmente la propagación de mensajes populistas.

Frente a ello, aboga por una recuperación del espíritu fundacional de la integración europea. Según manifestó, acontecimientos como la presidencia de Donald Trump han evidenciado la necesidad de que Europa reafirme su identidad más allá de los intereses económicos: «Trump nos está ayudando a entender que Europa es una Europa de valores. No es un bazar político como el que ahora se propone a nivel internacional», destacó.

Por último, preguntado por la cuestión del uso del término genocidio para describir la situación en Gaza, el historiador polaco se mostró prudente y recordó que se trata de una categoría legal que solo puede ser aplicada por instancias judiciales internacionales. «Genocidio es un término jurídico», apuntó, al tiempo que se distanció de quienes establecen paralelismos entre este conflicto y los crímenes del nazismo. «Me parece muy peligroso intentar acusar al pueblo judío de lo que sufrió hace 80 años», concluyó tajante.