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Felicitas de Saint-Maxent y Bernardo de Gálvez

Cómo la viuda de Bernardo de Gálvez defendió el legado español en el Misisipi tras la independencia de EE.UU.

Eduardo Garrigues presentó su nueva novela: El Misisipi en llamas, en Casa de América, junto a la historiadora Elvira Roca Barea

«Aunque suene a tópico, detrás de cualquier gran hombre hay una gran mujer», destacó Eduardo Garrigues, exembajador de España, durante la presentación de su nueva novela: El Misisipi en llamas, que tiene como protagonista a Felicitas de Saint-Maxent y La Roche, mujer de Bernardo de Gálvez.

El evento, que acogió Casa de América y moderó Beatriz Paredes, presidenta de la Fundación Unidos por la Historia, contó con la participación de la reconocida historiadora Elvira Roca Barea, autora del prólogo, y del director general de Casa de América, León de la Torre, que destacó cómo Garrigues ha sabido compaginar su «meritoria carrera diplomática» con una vocación literaria.

León de la Torre, Beatriz Paredes, Eduardo Garrigues y Elvira Roca BareaGonzalo Jiménez Tapia

Durante su intervención, Garrigues explicó que su obra explora lo que sucedió después de la muerte de Gálvez, porque «España pasó de ser un aliado imprescindible para las 13 colonias a convertirse en un vecino incomodísimo». La protagonista absoluta de su historia es Felicitas y, a través de sus ojos, el lector recorre un mundo en transformación donde el río Misisipi deja de ser solo un escenario más para ser una nueva frontera y un foco de conflictos.

Siguiendo los diarios ficticios de Felicitas y su viaje por aquel territorio, se descubre el legado español en Norteamérica y misterios sin resolver, como la muerte de Bernardo de Gálvez. «En una novela histórica hay que respetar un trasfondo real, que es lo que pone al lector en el ambiente de lo que de verdad está pasando», afirmó, combinando ficción e historia para contar la vida de Felicitas, que es, a su vez, el relato de las nuevas relaciones entre España y Estados Unidos en un contexto internacional cambiante.

Garrigues destacó que «si España no hubiera colaborado con Francia y con las colonias rebeldes en la guerra contra Inglaterra, no se habría producido la independencia», subrayando que esta es una verdad sobre la que es necesario insistir en el contexto del 250.º aniversario de la nación norteamericana.

Un legado que se descubre a la vez que va sucediendo la difícil vida de Felicitas, «que fue desterrada de España por sus orígenes franceses y en Francia los líderes del Terror la acusaron de ser agente española y la enviaron de vuelta a Nueva Orleans como agente revolucionaria», explicó el autor durante la entrevista que concedió a este medio hace unas semanas. Como recordó durante la presentación, «Humboldt coincidió con ella en Aranjuez y dijo que era de las mujeres más inteligentes que había conocido, aunque esto no aparece en la novela», detalló.

El acto terminó con una reflexión sobre la pérdida de los territorios al oeste del Misisipi y la lectura de una conmovedora carta de un jefe indio que lamentaba el abandono español tras el tratado de 1795: «nuestro gran padre el rey de España da nuestras tierras a los americanos, que no tienen otra ambición que arrojarnos de ellas y tal vez de matarnos como gamos para apoderarse de ellas…». Con esta crónica de viajes, intrigas y secretos, Eduardo Garrigues no solo entrega a los lectores una novela interesante, sino que devuelve a la memoria colectiva un capítulo fundamental de la historia compartida entre España y América.