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Vista de los daños causados a la embajada estadounidense por un atentado terrorista con bomba

Vista de los daños causados a la embajada estadounidense por un atentado terrorista con bomba

Madrid, Berlín y Buenos Aires: todas las veces que Irán atentó lejos de Oriente Medio

Irán no solo ha sido acusado de actuar en su entorno regional. A lo largo de más de cuatro décadas, tribunales y servicios de inteligencia han señalado a Teherán por atentados cometidos en ciudades como Buenos Aires, Berlín o Madrid

El ataque coordinado lanzado este sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán se inserta en una confrontación que se remonta a la Revolución Islámica de 1979. Desde entonces, el régimen de los ayatolás ha sido señalado por Washington como «patrocinador estatal activo del terrorismo», proporcionando equipamiento, armas y entrenamiento.

Durante décadas, Irán ha tejido una red de alianzas con grupos como Hezbolá, Hamas y diversas milicias regionales, consideradas por sus adversarios como instrumentos indirectos de su estrategia exterior. En ese marco se sitúan varios atentados de los años 80 y 90 en los que tribunales y gobiernos occidentales han atribuido a Irán un papel de apoyo o dirección, y que ayudan a contextualizar la actual escalada.

La embajada de Estados Unidos en Beirut

63 personas murieron en el atentado contra la embajada de Estados Unidos en el Líbano el 18 de abril de 1983, el más mortífero contra una misión diplomática norteamericana hasta la fecha. El País recogió al día siguiente que había sido «reivindicado por una organización denominada 'Guerra Santa Islámica', que se dio a conocer en marzo pasado responsabilizándose de un ataque con granadas contra una patrulla norteamericana en Beirut».

Este grupo armado chií libanés, considerado posteriormente por autoridades estadounidenses y diversos estudios como una denominación utilizada por la red que daría lugar a Hezbolá y vinculada a estructuras respaldadas por Irán, asumió la responsabilidad del atentado mediante una llamada telefónica a una agencia internacional de noticias inmediatamente después del ataque: «Esto es parte de la campaña de la revolución iraní contra blancos imperialistas alrededor del mundo. Continuaremos atacando a cualquier presencia imperialista en el Líbano, incluyendo la fuerza internacional».

El presidente Reagan y Nancy Reagan rinden homenaje a las víctimas del atentado contra la embajada de Estados Unidos en Beirut (Líbano) en la base aérea de Andrews, en Maryland.

El presidente Reagan y Nancy Reagan rinden homenaje a las víctimas del atentado contra la embajada de Estados Unidos en Beirut (Líbano) en la base aérea de Andrews, en Maryland.

Sería en 2003 cuando el juez Royce Lamberth, de la Corte Distrital de Washington D. C., en un procedimiento civil tramitado bajo la Foreign Sovereign Immunities Act (FSIA) y en ausencia de representación iraní, determinó que el ataque había sido llevado a cabo por Hezbolá con la aprobación y financiación de altos funcionarios iraníes de aquel entonces, abriendo el camino para que las víctimas o sus familiares pudieran eventualmente buscar compensación económica.

La explosión resultante mató a 32 trabajadores libaneses, 17 estadounidenses y otras 14 personas. Entre los estadounidenses fallecidos se encontraban un periodista y ocho miembros de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Alrededor de 120 personas más resultaron heridas.

Asesinatos en el restaurante Mykonos, en Berlín

En el informe que realizó la ONG Amnistía Internacional en 1997 se afirma que «el veredicto pronunciado por un tribunal alemán en el juicio de cinco hombres por el homicidio de tres dirigentes del Partido Democrático Kurdo de Irán y un intérprete, en septiembre de 1992 en Berlín, indica una vez más que existe una política coordinada por el Estado iraní para matar a disidentes iraníes».

Según Amnistía Internacional, cuatro de los cinco hombres «fueron declarados culpables de los homicidios, mientras que el quinto fue absuelto». En su sentencia de 1997, el tribunal alemán concluyó además que el atentado había sido ordenado por la cúpula dirigente iraní de la época.

Los nombres de las cuatro víctimas en una placa conmemorativa

Los nombres de las cuatro víctimas en una placa conmemorativa

El asesinato tuvo lugar durante la insurgencia del KDPI (1989-1996) contra el régimen iraní, pero también se enmarca en un contexto más amplio de asesinatos selectivos de opositores iraníes en el exilio durante las décadas de 1980 y 1990. La sentencia provocó una grave crisis diplomática entre Irán y varios países de la Unión Europea, que retiraron temporalmente a sus embajadores de Teherán.

Atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)

La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) era un centro comunitario judío en Buenos Aires. Fue bombardeado el 18 de julio de 1994 en un ataque suicida, que provocó la muerte de 85 personas e hirió a más de 300.

La Cámara Federal de Casación Penal de Argentina señaló en 2024 —30 años después del atentado— que el ataque a la AMIA «fue organizado, planeado, financiado y ejecutado bajo la dirección de las autoridades del Estado Islámico de Irán en el marco de la yihad islámica y con la intervención principal de la organización política y militar Hezbolá». El tribunal consideró además que el atentado constituía un crimen de lesa humanidad por su carácter de ataque sistemático contra una población civil, lo que lo hace imprescriptible.

Asimismo, la resolución afirmó que altos funcionarios iraníes y miembros de la misión diplomática en Argentina «estuvieron involucrados en la orden de ambos ataques», en referencia también al atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992.

Las secuelas del ataque contra la AMIA

Las secuelas del ataque contra la AMIA

En 1994, Argentina albergaba una comunidad judía estimada en alrededor de 200.000 personas, considerada la más numerosa de Hispanoamérica y una de las mayores fuera de Israel. En septiembre de 2004 fueron absueltos los acusados en el denominado «primer juicio AMIA», centrado en la «conexión local», pero el juez federal a cargo de la instrucción, Juan José Galeano, fue destituido por graves irregularidades en la investigación.

La causa sería reimpulsada por los fiscales Alberto Nisman y Marcelo Martínez Burgos, quienes acusaron formalmente a altos funcionarios iraníes de haber dirigido el atentado y a Hezbolá de haberlo ejecutado. En 2006, la justicia argentina solicitó la captura de ocho altos cargos iraníes —actuales y anteriores— y de un ciudadano libanés. Interpol emitió notificaciones rojas contra varios de ellos, que continúan vigentes en algunos casos.

De este modo, aunque las acusaciones formales contra dirigentes iraníes datan de mediados de la década de 2000, fue en 2024 cuando el máximo tribunal penal argentino consolidó judicialmente la atribución del atentado a Irán y a Hezbolá, reafirmando la responsabilidad estatal y calificando el ataque como crimen de lesa humanidad.

El tribunal también destacó el papel de Hezbolá en la ejecución del atentado: «Hezbolá llevó a cabo una operación que respondió a un designio político, ideológico y revolucionario bajo el mandato de un Gobierno, de un Estado», declaró Carlos Mahiques, uno de los tres jueces que emitieron el fallo, en referencia a Irán.

Atentado a la torre Khobar, Arabia Saudí

19 militares estadounidenses murieron hace 30 años en un ataque con camión bomba en la ciudad de Dhahran, Arabia Saudí. Eran las 10 de la noche cuando una inmensa explosión destruyó parte del complejo de viviendas Khobar Towers, donde residían los militares de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. La detonación causó además más de 300 heridos. Era 25 de junio de 1996, una época en la que todas las bases de Oriente Medio estaban en alerta ante posibles atentados terroristas de grupos islamistas como Al Qaeda.

Personal militar estadounidense y saudí evalúa los daños causados a las Torres Khobar por la explosión de un camión cisterna de combustible

Personal militar estadounidense y saudí evalúa los daños causados a las Torres Khobar por la explosión de un camión cisterna de combustible

Hubo que esperar a 2001 para que un tribunal del Distrito de Virginia acusara formalmente al grupo radical chií Hizb Allah al-Hijaz (Hezbolá saudí). Sin embargo, en el atentado de Khobar quedaban muchas cuestiones sin resolver. En 2006, el juez federal Royce Lamberth redactó una sentencia de más de 200 páginas en la que expresaba que «la totalidad de la evidencia presentada en el juicio, combinada con los hallazgos y conclusiones presentados por este tribunal... establece firmemente que el atentado a las Torres Khobar fue planeado, financiado y patrocinado por altos dirigentes del Gobierno de la República Islámica de Irán».

Una afirmación que se sustentaba en las pruebas recopiladas por el FBI, cuyo director, Louis Freeh, afirmó que Irán estaba detrás de la financiación, entrenamiento y ayuda logística a los terroristas que llevaron a cabo el ataque. Además, mencionó en su declaración que Alí Jamenei había ordenado el ataque personalmente. La sentencia de aquel juicio obligaba a pagar 254 millones de dólares (cerca de 218 millones de euros) a las familias de los militares asesinados.

Sin embargo, «si hubo o no apoyo oficial por parte de Irán es otra cuestión que no puede evaluarse en el ámbito académico», afirma el académico Thomas Hegghammer, especialista en estudios de violencia islamista e investigador sénior en el Instituto Noruego de Investigación para la Defensa (FFI). Además, el profesor Hegghammer, al igual que otros académicos, considera bastante improbable la participación de Al Qaeda y advierte que, según fuentes abiertas y documentos desclasificados, todo apunta a un atentado perpetrado por una célula de Hezbolá saudí.

Intento de asesinato a Vidal-Quadras

«Desde el primer momento supe que este es un atentado que organiza el régimen iraní», afirmó Alejo Vidal-Quadras, expresidente del Parlamento Europeo y fundador de VOX, en una entrevista en Espejo Público, de Antena 3, tras sufrir un intento de asesinato en la puerta de su casa en Madrid.

El 9 de noviembre de 2023, el político salía de su casa cuando un asaltante se le acercó y le disparó en la cara, a la altura del pómulo derecho, a corta distancia. Fue ingresado de inmediato en el Hospital Gregorio Marañón y salvó la vida gracias a la intervención de los médicos. Mientras Vidal-Quadras se recuperaba de las heridas del balazo, se abrió una investigación y un juicio para esclarecer lo sucedido.

Según el auto, la motivación del intento de asesinato estaba clara: «por ser una personalidad a nivel europeo referente de la oposición al régimen iraní». Durante los 15 años que trabajó en el Parlamento Europeo, Vidal-Quadras apoyó a la oposición al régimen iraní representada por la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK), con diferentes actos, declaraciones y reivindicaciones. El Irán de los ayatolás los consideraba terroristas.

Como se recordó en el auto del magistrado de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, por este apoyo Vidal-Quadras fue incluido en la lista oficial de sancionados por dar apoyo al terrorismo, de la que se encarga el Ministerio de Exteriores iraní.

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