La capitulación alemana firmada en Reims
Por qué el final de la IIGM se celebra en fechas distintas y otras curiosidades del Día de la Victoria
No solo cambia el nombre según el país, sino también la fecha de celebración
Día de la Victoria, Día de la Liberación sobre el fascismo, Día de la Liberación o Día del Recuerdo y Reconciliación son algunos de los muchos nombres bajo los que se celebra la victoria aliada en Europa frente al régimen nazi de Hitler. No solo cambia el nombre según el país, sino también la fecha de celebración. En Dinamarca y los Países Bajos se celebra el 5 de mayo, pero solo en este último es festivo; otros, como Noruega, Reino Unido, Ucrania y los países bálticos, coinciden en celebrarlo el 8 de mayo, pero no en todos es festivo ni tiene el mismo nombre.
Ese mismo día, Francia organiza su famoso desfile y acto frente a la tumba del Soldado Desconocido en el Arco del Triunfo, mientras Polonia conmemora el Día de la Victoria Nacional en esa misma fecha, tras cambiarla del 9 al 8 de mayo en 2015. El 9 de mayo es el turno de Rusia, que exhibe su potencial militar con un gran desfile en la Plaza Roja de Moscú. Ahora bien, todo este caos de nombres y fechas tiene una explicación histórica, que recopilo junto a otras tres curiosidades que debes conocer sobre el Día de la Victoria:
La victoria que se firmó dos veces en dos sitios diferentes
Hitler se quitó la vida en el búnker de un disparo en la sien, mientras su esposa, Eva Braun, moría tras ingerir cianuro el 30 de abril de 1945. Tras medio mes de combates, las tropas soviéticas tomaron Berlín tras la rendición total de sus defensores el 2 de mayo, mientras el Noveno Ejército de Estados Unidos ocupó posiciones a unos 80 kilómetros de la capital de Alemania.
Hubo una primera reunión en Reims (Francia) el 7 de mayo, en la que el general Alfred Jodl, jefe del Estado Mayor del Alto Mando de las Fuerzas Armadas alemanas, firmó el documento de rendición incondicional. Le acompañaban su ayudante y un representante de la Marina alemana.
Del lado aliado firmó el teniente general Walter Bedell Smith, jefe del Estado Mayor del general Eisenhower, que no estuvo presente. Al oficial le acompañaron los generales Suslopárov, en representación del Alto Mando soviético, y François Sevez, como representante francés.
Al enterarse, Stalin se enfureció porque vio como una falta de respeto que se firmara en el cuartel general aliado en el oeste y no en el Berlín liberado, donde estaban sus tropas. Así que, el 8 de mayo, otro oficial alemán, el general Wilhelm Keitel, tuvo que volar a Berlín para firmar de nuevo ante el mariscal soviético Zhúkov.
Entonces, ¿por qué Rusia celebra el 9 de mayo? Es una cuestión de huso horario. Cuando ambos oficiales firmaron eran las 23:01, es decir, que en Moscú ya era la madrugada del 9 de mayo.
Un despido por dar la exclusiva del siglo
Cuando un gobierno, institución o empresa informa a los periodistas sobre algún asunto, la información puede estar embargada. Esto quiere decir que no se puede publicar hasta la fecha y hora que haya determinado quien ofrece ese contenido. Suele hacerse cuando el contenido son informes, datos sensibles o incluso películas o música.
Edward Kennedy, reportero de Associated Press (AP)
En 1945, los Gobiernos aliados y el soviético acordaron un embargo informativo hasta el 8 de mayo para que pudieran coordinar el anuncio de la paz definitiva. En este contexto, Edward Kennedy, reportero de Associated Press (AP), se saltó el embargo y publicó la noticia de la rendición el 7 de mayo. Fue el primero en dar la mayor exclusiva de la última década, pero le costó caro. El Ejército norteamericano le quitó los permisos y credenciales y el Gobierno de Truman forzó que AP lo despidiera.
Moscú se quedó sin vodka
Stalin anunció la victoria sobre el nazismo pasadas las dos de la madrugada del 9 de mayo. Visto ahora, puede parecer una hora muy mala para realizar un comunicado, pero no fue así. La población salió a las calles en pijama a celebrar la victoria y, en menos de veintidós horas, los ciudadanos de Moscú agotaron todas las botellas de vodka de la ciudad. El resto es historia.
Miedo alemán a los soviéticos
Con la muerte de Hitler, el poder se reorganizó entre la élite militar alemana. El sucesor fue el almirante Karl Dönitz, que buscó la manera de rendirse solo a las fuerzas británicas y norteamericanas. ¿Por qué? Conocía la crueldad y ferocidad de los soviéticos.
Ordenó a las tropas destacadas en el este continuar la lucha contra los soviéticos costase lo que costase; así conseguirían tiempo para que el mayor número posible de militares alemanes evitase ser capturado por los soviéticos. Pero el plan de Dönitz fracasó: Eisenhower negó cualquier petición que no fuese la de aceptar la rendición incondicional de todos los frentes, como sucedió el 7 de mayo.