Tropas españolas en El Aaiún, capital del Sáhara español, en 1962
La provincia 53 de España: la historia del Sáhara Español y su abandono en 1975
El Frente Polisario se dio cuenta de que su verdadero enemigo era Marruecos. En diciembre de 1975, unas 40.000 personas abandonaron el Sáhara en dirección a Tinduf, en la frontera argelina
La 53.ª provincia de España fue el Sáhara Español –actual Sáhara Occidental–. El Gobierno español le otorgó el estatus de provincia en 1958 para eludir las exigencias de descolonización de la ONU y dotó a su población de representación política y DNI españoles hasta el abandono del territorio en 1976.
La aventura del Sáhara español se inició en octubre de 1884, cuando el alférez Emilio Bonelli tomó posesión de la costa situada frente a las Islas Canarias para evitar la presencia de franceses o británicos, que se estaban repartiendo el enorme continente africano.
La riqueza del lugar era principalmente pesquera y el dominio del territorio se llevó a cabo mediante expediciones pacíficas en las que se fueron firmando tratados de reconocimiento con los patriarcas de las principales tribus nómadas de la región. A partir de 1886, todos estos territorios quedaron incorporados a la Capitanía General de Canarias.
En 1903, el capitán Francisco Bens, oriundo de La Habana, al frente de un destacamento de 31 hombres y una pieza de artillería, se convirtió en el artífice de la ocupación del territorio. A través de patrullas, ocupó los principales puntos estratégicos de la costa y, en el interior, situó pequeños puestos que fueron convirtiéndose en centros de intercambio comercial con los nómadas del desierto.
Esta fue la situación exótica y colonial de un territorio olvidado hasta la época de la descolonización. Entre el 23 de noviembre de 1957 y el 30 de junio de 1958 se desarrolló la guerra de Ifni, nuestro último conflicto internacional, contra formaciones irregulares marroquíes que buscaban la creación del Gran Marruecos.
Marruecos se había independizado con ayuda de España y Francia, y ahora traicionaba su confianza con un voraz apetito por los territorios no marroquíes que nuestro país aún gobernaba en África.
Sahara Occidental: mapa de 1876
El padre del nacionalismo marroquí, el líder del partido nacionalista Istiqlal, Allal el-Fassi, fue quien divulgó la idea del Gran Marruecos, que llegaría hasta los confines del río Senegal y se atribuiría el Sáhara y territorios de Argelia y Mauritania.
La justificación histórica era que Marruecos se consideraba heredero del Imperio almorávide de Yusuf ibn Tasufín, del siglo XI, que habría incluido también el sur de España. La ONU incluyó en aquel tiempo el territorio del Sáhara Español en la lista de territorios que debían ser descolonizados.
España respondió otorgándole la categoría de provincia en 1958 y permitiendo, en 1967, la creación de la Yemaa, una especie de diputación. Sin embargo, sus representantes serían los chiuj o jefes de las tribus, quienes participaron a cambio de mayores subsidios.
Era, además, el periodo del desarrollo español, y la posibilidad de encontrar petróleo y los enormes recursos de fosfatos abrieron la nueva provincia a un gran desarrollo económico y a la modernización. En 1962, la Empresa Nacional Minera del Sáhara (ENMINSA), dedicada a la extracción de fosfatos, determinantes para la elaboración de fertilizantes, empezó a explotar el espectacular yacimiento de Bucraa, a tan solo 100 kilómetros de El Aaiún, para lo que se utilizó una cinta transportadora de 100 kilómetros de longitud.
La población local, de 60.000 habitantes, pasó de ser nómada en más de un 80 % a ser urbana y se trasladó a trabajar a El Aaiún, la capital provincial, que contaba con 24.000 habitantes, la mitad de ellos canarios y peninsulares llegados como trabajadores y funcionarios. En Villa Cisneros, el incremento fue semejante. La población de origen español llegó a ser de unos 20.000 habitantes, sin contar la guarnición militar, que alcanzó unas dimensiones similares en los años setenta.
Esta transformación social favoreció la aparición de una pequeña burguesía nativa formada por comerciantes, funcionarios, mineros y militares. Ellos serían los portadores de una conciencia nacional saharaui de corte moderno, diferente de la de sus jefes tribales.
El 18 de diciembre de 1969 nacía el Movimiento de Vanguardia para la Liberación del Sáhara (MVLS), posteriormente llamado Frente Polisario. Mohamed Sidi Brahim Basir, «Bassiri», fue fundador y líder del movimiento nacionalista, influido por las ideas del egipcio Nasser y del baasismo. Fue el responsable de la primera manifestación contra España. Tras ser detenido, desapareció y se convirtió en mártir de la causa nacionalista.
Entretanto, en el Ejecutivo español existían dos tendencias: la del ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella, favorable a la independencia del Sáhara, y la de Luis Carrero Blanco, vicepresidente del Gobierno, partidario de integrar la 53.ª provincia en España impulsando su desarrollo económico.
Soldados españoles en la guerra de Ifni-Sahara consecuencia de la política exterior del Gran Marruecos
Hasán II, a finales de 1974, autorizó la organización de este Ejército de Liberación, al mando de Ben Hammu, quien había iniciado la guerra de Ifni, con 500 combatientes. En España, la facción antitecnócrata del partido único era favorable a la tesis estadounidense de ceder el Sáhara a Marruecos. La razón era que un Sáhara independiente, apoyado por la Argelia del FLN, constituía un peligro para el sistema defensivo euroatlántico.
El 16 de octubre de 1975, Hasán II anunció la existencia de vínculos de sumisión entre el Sáhara y el Reino de Marruecos. Hasán II llamaba a la Marcha Verde, una concentración de 350.000 fieles al Corán que irían de forma pacífica a reivindicar la entrega del territorio que había soñado su monarca.
La logística de esa enorme masa humana fue proporcionada por los EE. UU., financiada por Arabia Saudí y planificada por los británicos. El secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, hizo declaraciones en las que afirmaba que el Sáhara debía pasar a manos de Marruecos.
El Rey Juan Carlos I y el Gobierno español, que asumió el poder tras el asesinato del anterior presidente del Gobierno, el nacionalista Luis Carrero Blanco, fueron favorables a la cesión a Marruecos. A finales de octubre de 1975, las tropas españolas abandonaban de manera vergonzosa la 53.ª provincia en manos de las fuerzas marroquíes y mauritanas.
El Frente Polisario se dio cuenta de que su verdadero enemigo era Marruecos. En diciembre de 1975, unas 40.000 personas abandonaron el Sáhara en dirección a Tinduf, en la frontera argelina. Entre 1977 y 1986, el Frente Polisario perpetró numerosos ataques contra pesqueros españoles, causando la muerte de una docena de marineros. Entretanto, en el desierto, los saharauis miran sus viejos DNI: ¿qué habría pasado si…?