Boceto de la estatua de los Tercios españoles
¿La Castellana o el Escorial? La disputa por dónde se ubicará el monumento a los Tercios
El monumental conjunto escultórico de 88 toneladas dedicado a los Tercios españoles busca un nuevo emplazamiento en San Lorenzo de El Escorial tras ser rechazada su ubicación en el Paseo de la Castellana
«Mirando a la pared» y tras una marquesina de autobús donde pretendía colocarse el monumental conjunto escultórico dedicado a los Tercios españoles que está creando el escultor madrileño Salvador Amaya.
Con cerca de 88 toneladas de peso total (escultura y base), 6,35 metros de altura y un coste de 300.000 euros, la escultura servirá para reconocer el papel de los tercios españoles en la construcción de la Hispanidad.
Aunque la ubicación original propuesta por el Ayuntamiento de Madrid iba a ser el cruce del Paseo de la Castellana con la calle Hermanos Pinzón, la Asociación 31 Enero Tercios, que encabeza esta iniciativa, rechazó de pleno este emplazamiento por carecer de contexto histórico y visibilidad, según anunció en su comunicado oficial el pasado 17 de julio.
Sin embargo, el conjunto podría encontrar su hogar definitivo en la lonja del Monasterio de San Lorenzo del Escorial, una propuesta del ayuntamiento de la localidad que es «un lugar inmejorable», reconocen en la Asociación.
Un arcabucero, un piquero, un abanderado y un capitán son los cuatro soldados más representativos del Siglo de Oro y que componen este grupo escultórico de bronce modelado por Amaya. Un trabajo de trazos clásicos que está inspirado en el cuadro Rocroi, el último Tercio, del pintor Augusto Ferrer-Dalmau.
«Rocroi, el último tercio»
Similar en concepto al conjunto escultórico tridimensional de La ronda de noche, la obra de Amaya destaca por sus dimensiones colosales: con las figuras que alcanzan una altura media de casi tres metros y que estarán colocadas sobre un pedestal de piedra de más de tres metros y medio de altura. El bronce tendrá un peso aproximado de tres toneladas y la base alcanzará casi 85.000 kilogramos.
Un proyecto inmenso que nace de la iniciativa privada de varias asociaciones que han conseguido recaudar unos 200.000 euros a través de aportaciones individuales, mientras el monto restante proviene de empresas de la industria de defensa e instituciones como la Asociación de Hidalgos, Casa de Alba, la Asociación de Suboficiales y de otros empresarios civiles encabezados por Abelló, Fundación de la Nobleza, entre muchos otros.
Aunque la cara visible es la Asociación 31 Enero Tercios, también se encuentran implicadas en este homenaje la «Fundación de Arte e Historia Ferrer-Dalmau, la Asociación Amigos del Camino Español de los Tercios y la Fundación Tercio de Extranjeros», según apunta el comunicado.
Una de las estatuas que conforma el conjunto de los Tercios españoles que se colocará en Madrid
El conjunto escultórico ya está terminado, pero las cuatro entidades promotoras no se ponen de acuerdo con lo que se suma un incidente burocrático que está retrasando la inauguración del monumento.
En concreto, «hemos solicitado al Ayuntamiento de Madrid el expediente del monumento y afirman que no existe», según fuentes consultadas vinculadas a la iniciativa, que confirma el expediente municipal al que hemos tenido acceso: «no es posible atender su solicitud debido a que no se ha iniciado tal expediente pues está pendiente que la entidad que ofrece la donación completa la documentación necesaria para realizar ese trámite».
Una ubicación con sentido histórico
El lugar elegido para el conjunto escultórico fue desde un principio la Castellana, no es algo nuevo y responde a un largo laberinto administrativo que comenzó en julio de 2019.
El entonces Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Fernando Alejandre Martínez, tras conocer el proyecto, propuso al ayuntamiento de Madrid un primer emplazamiento junto al Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional y la zona de los jardines de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de la Universidad Politécnica.
Pero los informes de los técnicos municipales fueron desfavorables. Después de varias propuestas alternativas, entre las que se incluían la zona de AZCA, el órgano competente del consistorio madrileño dio luz verde el verano pasado a que el conjunto escultórico pudiera ubicarse en el Paseo de la Castellana (frente al número 122).
Para la Fundación Ferrer Dalmau y el propio pintor la Castellana les parecía el mejor sitio para ubicarlo, según recoge un artículo publicado en El País, aunque no concretan el lugar exacto. Esta idea la defienden Amigos del Camino Español, Fundación Tercio de Extranjeros y Fundación Arte e Historia Augusto Ferrer-Dalmau, aunque no se ponen de acuerdo en cuál sería el lugar idóneo.
Sin embargo, la Asociación 31 de Enero Tercios rechazó de forma unánime el emplazamiento elegido por ser «totalmente inadecuado por restar visibilidad y relevancia al mensaje que se quiere transmitir... carece de contextualización alguna y se encuentra en un lateral, detrás de una marquesina de autobús y con las esculturas mirando a los edificios residenciales de la zona, es decir, mirando a la pared», por lo que ha iniciado la búsqueda de otras posibilidades como la que ofrece San Lorenzo de El Escorial, en la que ven un lugar idílico ya que el Real Sitio fue hogar de Felipe II, el monarca que dominó un imperio donde los Tercios garantizaban la unidad en los territorios europeos.
Con el bronce ya frío, solo falta que elijan ¿Castellana o El Real Sitio del Escorial? En cualquier caso, Madrid tendrá su monumento a los Tercios.