25 de enero de 2022

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, visita la línea del frente en el Donbás

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, visita la línea del frente en el DonbásAFP

Rusia-Ucrania

Las claves del polvorín en Ucrania

Las autoridades militares ucranianas denuncian la presencia de 90.000 soldados rusos cerca de su frontera
Ucrania fue una república soviética, obtuvo su independencia en 1991, después del colapso de la Unión Soviética. Su relación con Rusia ha sido de amor y odio. El antaño conocido como granero de Europa tenía tal riqueza, antes de los bolcheviques, que un refrán castellano rezaba: para que nuestro trigo se venda, hace falta agua, sol y guerra en Sebastopol.

Antecedentes

La hambruna que devastó el territorio de la Ucrania soviética, provocada por la política emprendida por la URSS, durante los años 1932-1933, es conocida como el Holodomor. Según qué fuentes, murieron de hambre entre 1,5 y 12 millones de personas, por la estrategia de rusificación de Ucrania con la supresión de su identidad e idioma.
En la invasión alemana de 1941, muchos ucranianos recibieron como libertadores a los soldados del Reich, más por rencor antisoviético y ansias de independencia que por afinidades ideológicas.

Crimea

En febrero de 1954, los dirigentes soviéticos Nikita Kruschev y Georgy Maksimilianovich Malenkov ceden la península de Crimea (27 mil km2) a los ucranianos, la causa alegada fue la conmemoración del 300 aniversario de su adhesión a Rusia. En realidad, la región no pudo cumplir con el plan de recaudación de impuestos porque las industrias ligeras y de alimentos estaban abandonadas. En 1953, ninguna empresa de estos sectores cumplió el plan previsto. Un regalo envenenado.
En febrero de 2014, cuando Ucrania se vuelve a Occidente, los rusos se anexionan Crimea. Al mes siguiente, un referéndum legaliza el retorno a Rusia del territorio peninsular. Las tensiones entre Moscú y Kiev se han incrementado por el acceso al mar Negro y al mar de Azov, que rodean Crimea, unidas por el estrecho de Kerch.

Moscú o Bruselas

En el 2013, el presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich se retira de un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) y opta por el acercamiento a Rusia. Ya había dado muestras de su talante en las elecciones de 2004 cuando fue candidato a presidente y, en medio de acusaciones de fraude, se proclamó ganador. Este hecho provocó la Revolución Naranja y el Tribunal Supremo de Ucrania revocó los resultados.
Nuevamente, Yanukóvich se presenta a la Presidencia en 2010, gana y encarcela a sus rivales. Rusia anunció el préstamo de 3.075 millones de dólares a ese Gobierno. El rechazo a la UE provocó el euromaidán, multitudinarias y violentas protestas que duraron meses, hasta que el presidente huye del país. Según las encuestas, el 41 % de los ucranianos consideraban que la prioridad era la integración con la UE y el 33 % optaba por una unión aduanera con Rusia. En el este del país, el apoyo a la occidentalización era sólo del 18 %. Finalmente, el actor y director Volodímir Aleksándrovich Zelenski accede a la presidencia con un programa a favor de la Unión Europea y de la OTAN.
El enfrentamiento ha llegado a tal nivel que ha provocado un cisma en la Iglesia ortodoxa.

Donbás, el separatismo

En abril de 2014 se proclaman independientes dos provincias ucranianas: La República Popular de Donetsk y la República Popular de Luhansk, en la región industrial del Donbás, en el sudeste de Ucrania, donde el 45 % de la población es de etnia rusa. Rusia apoya a los separatistas que combaten contra las fuerzas ucranianas. Moscú lo niega y afirma que son voluntarios rusos quienes auxilian a los rebeldes. Han muerto ya más de diez mil personas.

La OTAN en la frontera

El presidente ruso Vladimir Putin no consiente el despliegue de sistemas de ataque de la OTAN en territorio ucraniano: «Todos conocen las promesas verbales de que la OTAN no iba a ampliarse al este, pero se hizo completamente lo contrario. En resumen, las legítimas preocupaciones rusas en materia de seguridad fueron ignoradas y lo siguen siendo ahora». El líder ruso calificó, el pasado noviembre, de «provocación» las maniobras militares de Estados Unidos y la OTAN en el Mar Negro, al igual que hizo en primavera cuando la Alianza Atlántica realizó ejercicios militares en Estonia.
Ucrania ha pedido el ingreso en la OTAN. Jens Stoltenberg, secretario general de la Alianza, asegura que están comprometidos con ese proceso, pero Ucrania tiene que reformar sus sectores de defensa y seguridad.
Las autoridades militares ucranianas denuncian las presencia de 90.000 soldados rusos cerca de su frontera. El responsable ucraniano de la inteligencia militar, Kyrylo Budanov, acusó a Rusia de preparar un ataque para finales de enero o principios de febrero. Serguéi Lavrov, ministro ruso de Exteriores, señaló: «Los líderes del Ministerio de Defensa y mando conjunto de Ucrania dijeron que no estaba ocurriendo nada en la frontera, que todo estaba tranquilo. Pero a algunos, incluido el presidente ucraniano Zelenski, les gustaría alimentar las tensiones y escenificar una provocación que haga a Rusia perder la calma esperando que Occidente ayude a Ucrania».

Conclusión

El conflicto dificulta a Rusia la venta de gas a Europa y el intercambio comercial. Rusia suministra en torno al 40 % de la demanda de gas de la Unión Europea. Y algunos de esos gasoductos pasan por Ucrania. Moscú no quiere restricciones a sus exportaciones ni quedar excluido del sistema bancario. Su economía se resiente por las sanciones. Rusia debe elegir entre la hegemonía en su área y su economía. Recordemos que su PIB es inferior al de Italia.
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