09 de agosto de 2022

Un cartel del presidente ruso, Vladimir Putin, se utiliza como práctica de tiro a lo largo de una trinchera del ejército ucraniano

Un cartel del presidente ruso, Vladimir Putin, se utiliza como práctica de tiro a lo largo de una trinchera del ejército ucranianoAnatolii Stepanov / AFP

115 días de guerra en Ucrania

Hasta en Rusia se habla -y se escribe- ya de la mala salud de Vladimir Putin

Roman Vadanin, redactor jefe de Proekt no duda: «El planeta entero no sabe si una persona que puede destruir la humanidad pulsando un botón rojo goza de buena salud»

Vladimir Putin cumplirá 70 años en octubre, una edad respetable pero lejos del deterioro que implicaba en otra época. Ahora, mujeres y hombres de esa generación exhiben un magnífico estado físico y demuestran que la cabeza la mantienen en su sitio. Pero, en el caso del presidente de la Federación Rusa, parece que esta descripción no le ajusta del todo.
Durante sus dos últimos mandatos, pocas han sido las filtraciones sobre su verdadero estado de salud. La propaganda del Kremlin se ha esforzado en difundir imágenes que pretenden indicar que se encuentra en buena forma: Putin a caballo, Putin pescando sin camiseta, Putin como judoka...
Pero el presidente ruso envejece y su físico va cambiando a lo largo de los años. Su rostro aparece hinchado (botox, ácido hialurónico, cortisona...), sus movimientos, en ocasiones llaman la atención por antinaturales y sus manos, como se vio recientemente, adoptan posiciones forzadas como asirse al borde de una mesa. Todo ello desata una cascada de especulaciones, pero la prensa, bajo la lupa de la censura, ya no oculta que algo pasa.
El primer ministro ruso Vladimir Putin monta a caballo durante sus vacaciones de 2010

El primer ministro ruso Vladimir Putin monta a caballo durante sus vacaciones de 2010GTRES

La página web rusa Proekt publicó una investigación muy completa sobre el estado de salud de Putin aunque, en rigor, el contenido ya había salido en publicaciones internacionales como Newsweek, de la que se había hecho El Debate
Proekt llegó a la misma conclusión que la revista estadounidense y concluyó que los viajes del mandatario a su casa en Sochi, a orillas del mar Negro los últimos años, coincidían con la llegada de un amplio grupo de médicos. Entre ellos estaba un especialista del cáncer de tiroides, Yevgeny Selivanov.
El contenido es bastante calcado de otras publicaciones y hasta confirma los baños de sangre extraída de la cornamenta de los ciervos siberianos, que supuestamente mejoran la esperanza de vida y el vigor sexual. Este método lo suele recomendar el ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, originario de Siberia.

«El país no tiene la más mínima idea del verdadero estado de salud, físico y emocional de su presidente»Roman Badanin, redactor jefe de Proekt,

«El país no tiene la más mínima idea del verdadero estado de salud, físico y emocional de su presidente», asegura el redactor jefe de Proekt, Roman Badanin. Dicho esto, añade: «El planeta entero no sabe si una persona que puede destruir la humanidad pulsando un botón rojo goza de buena salud».
Según el semanario francés Paris Match, durante las visitas a Francia en 2017 y a Arabia Saudita en 2019, Putin era escoltado al baño por un equipo encargado de recoger sus deposiciones para evitar cualquier muestra que pudiera dar información sobre su estado de salud.
Recientemente, Newsweek, citó fuentes de Inteligencia estadounidense, al publicar que Putin había sido tratado en abril de un cáncer avanzado. El Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos negó ser la fuente de la información.
El jefe de la inteligencia ucraniana, el general Kyrylo Budanov, afirmó sin ambages, en declaraciones a Sky News que Putin tenía cáncer.
La única vez que el Kremlin confirmó que Putin tenía un problema de salud fue en otoño de 2012, cuando desapareció de la escena pública y canceló reuniones.
En ese momento, el Kremlin se refirió a una distensión muscular y un periódico ruso apuntó a problemas de espalda.

El efecto de la covid 19

Según la página Proekt, fue durante este periodo cuando aparecieron importantes problemas de salud. La pandemia de covid-19 hizo que el presidente ruso se comportara de forma extraña, según los observadores, reflejando su paranoia.
Oficialmente, el hombre que ordenó la invasión de Ucrania está vacunado, pero a diferencia de la mayoría de sus homólogos de todo el mundo, nunca se ha publicado ninguna imagen suya recibiendo su dosis.
Sus visitantes están sujetos a drásticas medidas de precaución, que incluyen días de cuarentena o en el caso del presidente francés, Emmanuel Macron, una gigantesca mesa ovalada que lo mantuvo a distancia del líder ruso durante una tensa reunión en el Kremlin.
Vladimir Putin y Emmanuel Macron en su encuentro del pasado 7 de febrero en el Kremlin

Vladimir Putin y Emmanuel Macron en su encuentro del pasado 7 de febrero en el KremlinEFE

Solo los visitantes que aceptan someterse a las pruebas -a las que Macron se negó- pueden acercarse a Putin y estrecharle la mano. Ese fue el caso de los presidentes de Argentina, Alberto Fernández y de Brasil, Jair Bolsonaro.
El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, siempre ha desmentido estas informaciones. En la misma linea se expresó en mayo el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov: «No creo que alguien en su sano juicio pueda ver en esta persona [Putin] signos de una enfermedad o de cualquier afectación», declaró en la cadena francesa TF1.
Por su parte, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, un aliado de Putin, dijo en una entrevista en marzo a la televisión japonesa: «Si piensas que algo no va bien con el presidente Putin, eres la persona más lamentable del mundo».
En sus últimas apariciones, entre ellas un foro sobre Pedro el Grande y una reunión con el presidente de Turkmenistán, Serdar Berdimuhamedov, Putin se ha esforzado en no dar muestras de debilidad.

Sin sucesor claro

La mayoría de los observadores creen que el nuevo zar siglño XXI, sin un sucesor claro en el Kremlin, volverá a presentarse en 2024 después de que controvertidos cambios constitucionales le permitan aspirar a un tercer mandato.
Parece la crónica de una candidatura anunciada, salvo que la salud, si la prensa rusa y la internacional están en lo cierto, se lo impida.
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