28 de septiembre de 2022

Manifestación en Tallinn, capital de Estonia, contra la guerra de Rusia en Ucrania

Manifestación en Tallinn, capital de Estonia, contra la guerra de Rusia en UcraniaGTRES

Día 174 de guerra en Ucrania

Estonia desafía a Putin y ordena retirar de sus calles todos los monumentos soviéticos

La primera ministra de Estonia ordenó desmontar todos los monumentos soviéticos que se convirtieron en puntos de glorificación de Putin y de conflictividad social

La primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, anunció que su gobierno retirará todos los monumentos soviéticos que todavía existen en las calles del país.
«Mi gobierno ha decidido retirar los monumentos soviéticos de los espacios públicos de Estonia», anunció en un mensaje difundido en su perfil de la red social Twitter.
Señaló que estos monumentos, «como símbolos de la represión y la ocupación soviética, se han convertido en una creciente fuente de tensiones sociales. En estos momentos, debemos reducir al mínimo el riesgo para el orden público».
Kallas quiere atajar con esta medida los problemas de seguridad que suponían los frecuentes enfrentamientos entre prorrusos y ciudadanos contrarios a Moscú que suelen producirse junto con los monumentos herencia del pasado soviético del país báltico.

Los monumentos soviéticos son símbolos de la represión y la ocupación soviética, y se han convertido en una creciente fuente de tensiones socialesKaja KallasPrimera ministra de Estonia

Asimismo, anunció que aquellos monumentos soviéticos que tengan valor histórico «los trasladaremos a museos, no se destruirán. Vamos a intentar conservar tanto como sea posible para que las generaciones futuras puedan aprender de esas dolorosas lecciones».
Algunos de los sitios históricos vinculados con la Unión Soviética serán transformados para democratizarlos.
Es el caso de la fosa común de Narva, donde están enterradas víctimas de la Segunda Guerra Mundial. El monumento conmemorativo es de origen soviético y se sustituirá por una placa neutral.
Precisamente en la ciudad de Narva, en la frontera con Rusia, se han producido los choques más graves entre partidarios y detractores de Rusia y su guerra en Ucrania.
El ministro estonio de Exteriores, Urmas Reinsalu, defendió la medida con el argumento de que Rusia se estaba valiendo de los monumentos conmemorativos del período soviético para generar divisiones y tensiones en la sociedad estonia.
«Rusia está librando una guerra contra Ucrania, y trata de romper los cimientos de la arquitectura de la seguridad de Europa. No podemos permitirnos divisiones internas en nuestra sociedad. Esos monumentos se construyeron para glorificar la ocupación de Estonia y no tienen espacio en nuestros lugares públicos», señaló el ministro de Exteriores en un comunicado.
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