El ministro de Justicia de Francia Eric Dupond-Moretti en un tribunal de París
El ministro de Justicia francés es juzgado por expedientar a jueces que lo investigaron antes de asumir el cargo
El ministro Éric Dupond-Moretti negó abusar de su cargo y prometió demostrar su inocencia en un juicio que lo podría encerrar cinco años en prisión
Francia vive un proceso inédito con el juicio de su ministro de Justicia, Éric Dupond-Moretti, por conflicto de intereses, entre críticas al presidente Emmanuel Macron por no haberlo cesado.
«Para mí y para mis allegados, este proceso es una infamia», dijo Dupond-Moretti, de 62 años, ante la Corte de Justicia de la República (CJR), competente en Francia para investigar delitos cometidos por los miembros del Gobierno en el ejercicio de su funciones.
Este reputado abogado penalista, que se dijo al mismo tiempo «aliviado» por poder defenderse, es sospechoso de haberse aprovechado de su cargo de ministro que ejerce desde 2020 para ajustar cuentas con magistrados con los que tuvo desencuentros cuando era letrado.
Dupond-Moretti está acusado de iniciar procedimientos disciplinarios contra cuatro jueces que habían estado a cargo de investigaciones que lo involucraban a él, a sus antiguos clientes o a sus amigos. Un caso de estos fue contra Nicolas Sarkozy, el ex presidente condenado dos veces por corrupción desde que dejó el cargo. Finalmente los cuatro jueces fueron absueltos de mala conducta.
Pese a que el juicio contra Dupond-Moretti es algo inédito en Francia, el ministro cuenta con la confianza de Macron y de la primera ministra, Élisabeth Borne, que el lunes reivindicó en la radio France Inter su «presunción de inocencia».
El funcionario se enfrenta a hasta cinco años de prisión y 500.000 euros de multa, así como una pena adicional de inelegibilidad y de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Durante la duración del juicio, previsto hasta el 16 de noviembre, continuará como ministro, aunque una fuente gubernamental anunció que se adoptarán medidas para garantizar el «buen funcionamiento» de la administración.
La oposición criticó su continuidad en el cargo. «Durante el día lo juzgarán y luego volverá a su despacho por la noche para ocuparse de los asuntos de la Justicia», lamentó el diputado conservador Sébastien Chenu.
La CJR es una jurisdicción compuesta por tres magistrados de la Corte de Casación, el alto tribunal en Francia, y de doce parlamentarios de todas las tendencias políticas, y a menudo se la critica por la clemencia de sus sentencias.