Según la comisión electoral, de los 18 millones registrados para votar, 6,7 millones completaron el sufragio en los centros que abrieron desde el 22 de abril hasta el viernes, mientras que 1,6 millones optaron por el sistema postal. A esto se suman otros 155.000 australianos que se encuentran en hospitales y centros de cuidado y que cumplieron con la tarea obligatoria de votar, cuya evasión se castiga con una multa de 14 dólares en el país, a través de aplicaciones móviles.